Tres fatales puñaladas
El drama que ha causado hondo impacto en dicha localidad de campaña de escaso vecindario, donde casi todo el mundo se conoce y no es frecuente este tipo de sucesos, comenzó en horas del mediodía cuando, quien resultara a la postre la víctima fatal de este episodio, Gregorio Agustín Ayala, viajaba en su carro en compañía casual de una señora afincada en los alrededores .
Fue en esas circunstancias interceptado por otro lugareño, quien muy alterado sacó a relucir viejas diferencias personales que tenía con él, iniciándose una discusión que fue poco a poco subiendo de tono hasta que el increpante, un hombre de unos 60 años de edad, enceguecido por la furia, sacó a relucir un facón y le asestó tres profundas puñaladas a Ayala, dejándolo tendido en el suelo desangrándose, mientras apresuradamente comenzaba su fuga a campo traviesa.
La señora que acompañaba a Ayala dio aviso a la Policía y cuando los efectivos llegaron al lugar, el hombre ya había fallecido a causa de las gravísimas heridas recibidas.
Inmediatamente los efectivos de la Seccional 7ª se dirigieron hasta el rancho donde se domicilia el matador y encontraron allí las ropas ensangrentadas que llevara puestas en el momento del hecho.
El facón había sido hallado ya en la misma escena del homicidio.
Agustín Ayala que había sido obrero municipal y últimamente se dedicaba a llevar tropas de ganado hasta la feria deja con su muerte en absoluto desamparo a su mujer embarazada y cuatro hijos, mientras que su matador, identificado como HR, de 60 años de edad, se dedicaba a montear, hacer leña y venderla en la ciudad, fue detenido en la Ruta 21 donde transitaba con rumbo a la ciudad de Colonia buscando algún lugar para esconderse. Luego de declarar ante el juez de Turno, fue procesado y remitido a la cárcel de Piedra de los Indios.
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