Chileno evadió cuatro años la ley pero finalmente fue procesado por homicidio
Esta historia había comenzado alrededor de las 11 menos veinte de la noche del 5 de abril del año 2000 cuando personal de la Seccional 24ª fue informado que en el Centro de Salud del Cerro habían ingresado presentando heridas de bala Líber Imber Villar García, oriental, casado, de 28 años de edad, y quien fuera identificado solamente con las iniciales HMVB, también oriental pero de 21 años, ambos procedentes de la intersección de las calles Vizcaya y Santa Cruz de la Sierra.
El médico en el referido centro asistencial había diagnosticado herida de bala en tórax con ingreso en hombro izquierdo y salida en hemitórax a Villar García y herida de bala en pie izquierdo, pene y testículos al restante. Cerca de la medianoche se constató el fallecimiento de Villar García y el restante era trasladado al Hospital Maciel donde fue intervenido quirúrgicamente
Comienzan las averiguaciones
Personal de la Policía Técnica de la Seccional 24ª y de la División Homicidios tomaron cartas en el asunto comenzando las investigaciones de rigor. Apenas HMVB con autorización de los médicos tratantes pudo ser interrogado, manifestó que la noche aquella se encontraba en la esquina donde ocurriera el hecho conversando con Villar García ahora fallecido cuando imprevistamente se les apersonó un desconocido que sin mediar palabras les efectuó varios disparos de arma de fuego a quemarropa, dándose inmediatamente a la fuga.
Los primeros datos obtenidos por los pesquisas los orientaron hacia la zona de Cerro Norte donde se podría ubicar al ciudadano chileno Fredy Patricio Olivarez Vázquez, de 39 años de edad, por lo cual obtuvieron las correspondientes órdenes de allanamiento para distintas fincas en los alrededores donde se sabía que podría encontrársele. Sin embargo todos estos procedimientos fueron infructuosos aunque se logró interrogar a varias personas que se manifestaron conocedoras del hecho y además todas ellas señalaban al chileno como principal responsable.
Sin prisa pero sin pausa
A pesar de sucederse una y más veces procedimientos con resultados negativos, los investigadores continuaron sin prisa pero sin pausa siguiendo el rastro del huidizo trasandino. Se desechó finalmente Cerro Norte y alrededores y nuevos datos los llevaron hasta una finca en la zona de Sayago, sobre el Bulevar Batlle y Ordóñez. Orden mediante concurrieron al referido domicilio pero no se le pudo ubicar, aunque sí se encontraron indicios de que habría estado allí residiendo o al menos de visita, por lo que se montó una discreta vigilancia lográndose la detención de varios prontuariados e incluso una pistola de plástico y tres planchas de marihuana. La cosecha fue fructífera sin embargo porque entre los visitantes de la finca detenidos estaba alguien requerido internacionalmente identificado con las iniciales HGH de 23 años, pero del chileno, ni rastros.
Otra vez al Cerro
Y fueron pasando los años, muchos quizás, hasta el propio culpable, pudieron llegar a pensar que el tiempo terminaría por tapar todo, pero seguramente no contaban con la persistencia de los investigadores, los que casi cuatro años después, incluso en un siglo diferente y como premio a una ardua, profunda y discreta investigación, lograron obtener una dirección donde se les informó que el chileno Olivarez pernoctaría actualmente, en la zona del Cerro, en la calle Santa Cruz, muy cerca de donde ocurrió el hecho. Orden judicial mediante irrumpieron los funcionarios en la finca y finalmente dieron con el escurridizo Olivarez. Trasladado a la oficina de la División Homicidios aceptó sin discutir las imputaciones de las que fue objeto manifestando que había herido de muerte a Villar y gravemente a HMVB con un revólver de su propiedad calibre 3.57, ya que pocos días antes había sido víctima de un hurto por tales personas. Tras los interrogatorios de forma, el magistrado dispuso su procesamiento con prisión por un delito de homicidio en reiteración real con un delito de tentativa de homicidio. *
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