Traslado de Guadalupe a Campanero fue por orden de Pose Sanmartín
Se dieron a conocer escritos presentados por Marcelo Guadalupe Brenna y el doctor Carlos Hartmann, uno de los profesionales convocados a declarar. El ex gerente del liquidado Banco de Montevideo requería que se protegiera su integridad física y que no se difundieran fotografías o imágenes de su persona.
La sede tomó medidas precautorias para garantizar la seguridad de Guadalupe.
Quedó claro que el punto central de la entrevista había sido la situación de los ahorristas del Trade & Commerce Bank del ex Banco de Montevideo, y que el comentario sobre las fotos fue un hecho lateral.
Una de las disposiciones tomadas por la sede fue que ninguno de los periodistas que figuraron como testigos estuvieran presentes en las declaraciones siguientes, aun si ya habían declarado. La resolución afecta a este corresponsal de LA REPUBLICA, a Hugo Vázquez Tourné del diario local La Unión y periodista Humberto Castro, por lo que la información sobre las declaraciones del director de la Cárcel Departamental, Casildo Costa, el recluso Marcelo Guadalupe y el doctor Sergio Alzugaray fue proporcionada gentilmente por un colega.
El comisario inspector Casildo Costa manifestó que los presos alojados en el Complejo Policial de Campanero también dependían de él administrativamente, aunque siempre se encuentra un comisario al frente del lugar.
El director de la Cárcel Departamental dijo que había recibido a Marcelo Guadalupe procedente de la Cárcel Central de Montevideo, quien fue fichado en la Cárcel Departamental de Minas ese mismo día y derivado a Campanero por orden del propio Pose Sanmartín.
En un oficio presentado por el denunciante, firmado por el ahora ex director de Cárcel Central, Jesús González Belzarena, se había dejado constancia de que la orden del traslado a esa Cárcel de Minas había provenido del ministro del Interior, Guillermo Stirling. El secretario de Estado posteriormente desmintió a la prensa esta aseveración.
El director de la Cárcel de Minas señaló además que los presos tenían acceso a la televisión por cable, cuando otros testigos policías dijeron en la segunda audiencia que esto sólo se hacía ocasionalmente.
Declara Guadalupe
El último en declarar fue Marcelo Guadalupe Brenna, quien ratificó la historia del accidente ya conocida y dijo que su hijo de cuatro años, quien iba en la moto con él, resultó ileso porque él había protegido su caída.
Sobre su traslado a Minas, dijo que él mismo lo había solicitado dado el momento psicológico que estaba pasando y agregó que no conocía a Pose Sanmartín. Señaló además que había hecho footing dos o tres veces y que al jefe de Policía lo había visto un par de veces y de lejos en Campanero.
Pero lo más espectacular que declaró fue que su hermano Diego le proporcionaba las grabaciones de las audiencias que, en realidad, tomaba una dama del público a la que nadie reconoce como periodista en Minas.
Un hecho que llamó mucho la atención fue el cuestionamiento que hizo el representante de Pose Sanmartín, Alfredo Fernández Vicente, en relación al lugar que ocupa el fiscal Diego Pérez Echavarría en la sala donde se desarrolla la audiencia. El espacio es muy reducido: sobre uno de los lados de la habitación donde hay dos escritorios, uno de ellos ocupado por el jefe de Policía y su patrocinante, y el otro por la escribana Alicia Barbani y su patrocinante, Víctor Della Valle.
Fernández Vicente pidió que el representante del Ministerio Público tuviera despacho independiente, algo difícil dado lo reducido del recinto. De esta manera se dejaba ver muy claramente que la cercanía del fiscal Pérez con la demandada era un hecho que de alguna forma podría afectar la «transparencia de los procedimientos».
Della Valle calificó el petitorio como «impertinente, ofensivo y una falta de respeto» al Ministerio Público, señalando las dificultades edilicias y de mobiliario de la sede.
Por su parte el fiscal Pérez dijo ni siquiera voy a calificar la solicitud del querellante y dejó sentado que ese era el lugar que ocupaba habitualmente en las audiencias. Argumentó además que no había establecido cuál de las partes se sentaría junto a él y señaló que esa posición le permitía atender sin tener delante el grueso del público.
El juez Nelson Dos Santos dispuso ante el requerimiento que Barbani y Della Valle se arrimaran más hacia el lado de los querellantes. *
Compartí tu opinión con toda la comunidad