Sucedió en la Embajada
No fue ni un atentado ni un incidente diplomático. Sucedió a la una de la mañana de ayer en la Embajada del Paraguay, ubicada en Br. Artigas 1425.
Según los datos, los fondos de la Embajada lindan con un terreno baldío. A la hora indicada, entraron a ese predio tres linyeras para dormir o ver si podían robar algo. Lo cierto es que el trío fue descubierto por el policía que estaba de guardia en el lugar, quien les interceptó el paso. Pero los tres individuos se le arrojaron encima y, tras dominarlo con golpes, lograron inmovilizarlo colocándole sus propias esposas. De inmediato, le robaron el correaje y el revólver de reglamento, dándose a la fuga por donde habían entrado.
Horas más tarde, el personal de seguridad de la Embajada descubrió al policía esposado y dio el alerta, acudiendo el propio cónsul junto con personal superior, dándose cuenta a las autoridades de la Seccional 5a. y a la propia Jefatura capitalina.
De entrada se sospechó en un posible atentado o en un intento de copamiento, pero luego que el policía reducido por los intrusos hizo su relato, se supo que la realidad era bien distinta. Ahora, las autoridades buscan a los vagabundos que se llevaron el revólver del policía para intentar recuperarlo. *
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