Fin de la pesadilla de los rehenes en un jardín infantil de Luxemburgo

Con dos balazos en la cabeza del secuestrador terminó el drama

Una unidad especial de la policía luxemburguesa abrió fuego sobre el secuestrador cuando éste salió de las instalaciones edilicias con un niño y una maestra para conversar con la prensa. Los 25 niños que eran mantenidos rehenes y las tres maestras fueron rescatados ilesos.

Las primeras informaciones de la Policía habían señalado que el secuestrador había muerto. En el lugar se encontraban preparados dos equipos de emergencias médicas. También aterrizó un helicóptero de rescate. Pocos minutos después del tiroteo, el secuestrador fue llevado al helicóptero y trasladado a un centro de atención médica.

El hombre, de 39 años, se encuentra en un hospital de Luxemburgo «con graves heridas», dijo el primer ministro Jean-Claude Juncker, en una conferencia de prensa. Según el premier, poco antes de la intervención policial, el secuestrador tenía previsto llegar al aeropuerto con cuatro niños y los tres educadores.

Esto fue impedido por la Policía, añadió. La Policía aprovechó un pedido del secuestrador de querer hablar con la prensa. El hombre mantuvo una conversación telefónica con una emisora radial luxemburguesa, tras lo cual apareció ante el edificio con dos rehenes, momento en el que la Policía efectuó los disparos.

Antes del desenlace, el secuestrador retenía en su poder a 25 menores –de entre cuatro y siete años–, a dos maestras y un maestro. Desde el inicio del plagio había liberado gradualmente a 21 niños. El consejo vecinal de Wasserbillig dijo que los infantes secuestrados dibujaron e hicieron manualidades en una atmósfera tranquila.

Quería ir a Libia

El hombre había asaltado el miércoles de noche la guardería, amenazando a los presentes con una granada de mano, una pistola, un cuchillo y un bidón de combustible. Todavía no estaban claros los motivos que llevaron al hombre a tomar por asalto el jardín de infantes, ni tampoco se sabía si pretendía obtener dinero de rescate.

El secuestrador, de origen tunecino y quien contaba con antecedentes por actos violentos, había exigido transporte hasta el aeropuerto y posteriormente una aeronave que lo llevara a Libia.

El hombre se encontraba bajo tratamiento psiquiátrico y se estima que el ataque a la guardería estaba relacionado con problemas familiares.

Según se divulgó ayer, se le habría quitado recientemente la custodia sobre sus dos hijos. Nacido en Luxemburgo, se casó con una ciudadana de ese país, de la cual se separó posteriormente. Desde hace más de seis años, se encontraba desocupado y residía actualmente en una población de tan sólo 400 habitantes, ubicada a 13 kilómetros de Wasserbillig. Esta última localidad se encuentra cerca de la frontera con Alemania y cuenta con unos 420 mil habitantes, de los cuales aproximadamente el 25 por ciento son extranjeros. (DPA)

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje