Hace 13 días que lo persiguen en el Atlántico Sur y puede demorar otros diez en llegar a Uruguay

El gobierno protegerá al "Viarsa I" si logra llegar al puerto de Montevideo

El gobierno uruguayo dará total cobertura al pesquero «Viarsa I» si escapa de los intentos de arresto al que lo someten siete países en el Atlántico Sur y logra alcanzar el puerto de Montevideo, según declaraciones que el ministro de Defensa Nacional, Yamandú Fau, realizó a la emisora Radio Voz de Lugo.

El secretario de Estado dijo a la prensa española que no tenía «confirmación de a qué puerto se dirige, pero si es uno uruguayo, se le darán todas las garantías» y agregó que ante todo «hay que tener en cuenta la presunción de inocencia».

El «Viarsa I», con bandera uruguaya a título de la empresa Navalmar SA, pero al servicio de una compañía española y con tripulación gallega, fue denunciado por Australia por presunta pesca ilegal en su territorio y desde hace 13 días es perseguido por la patrullera Southern Supporter.

El pesquero había dejado de trasmitir el 6 de agosto la señal de localización por la que lo controlan las autoridades marítimas uruguayas, la Armada Nacional y la Dirección Nacional de Recursos Acuáticos (Dinara), y dos días después comenzó la fuga en medio de una tormenta austral.

En declaraciones a la agencia Reuters, el secretario de relaciones públicas de la Armada uruguaya, capitán de navío Fernando Franzini, reconoció que hubo un contacto con el pesquero de bandera uruguaya al que se ordenó volver a puerto y estimó que el «Viarsa I» podría llegar a Montevideo en diez días.

La Armada recibió la información sobre las irregularidades del pesquero a través del Ministerio de Relaciones Exteriores, donde fue presentada una denuncia formal del gobierno australiano, que ha advertido sobre posibles consecuencias en las relaciones bilaterales debido al incidente.

Los mecanismos aplicados, en Uruguay y otros países, para la concesión de permisos de pesca con banderas de conveniencia, son duramente cuestionados en organismos internacionales donde se impulsa generar mecanismos de contralor más eficientes.

Cacería en el Atlántico Sur

El comandante de la Aduana australiana, Ketih Johnson, difundió ayer una grabación mantenida con el responsable de la Southern Supporter, Steve Duffy, quien asegura que pese a las condiciones meteorológicas –vientos de 120 kilómetros por hora y olas de 10 metros– la patrullera ha seguido al navío uruguayo a una distancia de sólo 300 metros.

Duffy confirmó que existe actividad en el «Viarsa I», «pero como hace mucho frío no están con demasiada frecuencia a la intemperie. Como el tiempo ha sido malo, tampoco han sido capaces de subir a la cubierta. Hace mucho frío en estas latitudes, hay hielo en cubierta y no tienen el equipamiento adecuado».

Las autoridades australianas conjeturan que el pesquero de bandera uruguaya intentará llegar al puerto de Montevideo y debido a que el mal tiempo impidió zarpar desde la base de Marion Island al buque oceanográfico sudafricano SA Agulhas, acondicionado con helicópteros, sería factible la intervención inglesa.

Gran Bretaña, al igual que Estados Unidos, Canadá, India, Sudáfrica y Alemania, señalaron su disposición a apoyar la operación de captura del pesquero, y la armada anglosajona decidiría participar en la acción si el «Viarsa I» se aproxima a su área de control en las Islas Malvinas.

Los siete países que persiguen al pesquero son, al igual que Uruguay, miembros de la Asociación de Pescadores Legales de Merluza Negra (Colto) cuyo vocero, David Carzer, opinó ayer que: la cuestión ahora es cuánto fuel les queda y cuál de los barcos se quedará primero sin combustible».

El «Viarsa I» llevaba dos meses de campaña y contaría con combustible para otros tantos días de navegación, mientras que el Southern Supporter, según su comandante, cuenta con las provisiones necesarias como para continuar la cacería hasta concretar el arresto del barco pirata.

En el año 2002 una operación conjunta de Australia y Sudáfrica permitió la captura de dos barcos rusos que pescaban ilegalmente la merluza negra. La persecución duró entonces 14 días. En los últimos seis años franceses y australianos han capturado 37 barcos infractores en el Indico y el Atlántico.

Australia denuncia que los piratas capturan más de dos mil toneladas anuales en su jurisdicción y obtienen réditos mayores que los casi 200 mil dólares de multa previstos en la normativa internacional. El «Viarsa I» tendría un cargamento de merluza negra equivalente a un millón de dólares. *

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