A los tiros en el Atlántico
Unas diez toneladas de pescado fueron incautadas en dos barcos brasileños que pescaban en aguas jurisdiccionales uruguayas. El procedimiento se desarrolló en la madrugada de ayer en el marco de las estrategias para defender los intereses marítimos nacionales. A consecuencia del mismo, los pesqueros de bandera brasileña Meridiano III y Dom Caetano III están amarrados en el puerto de La Paloma luego que se les requisara el pescado que llevaban a bordo, el cual sería donado a distintos centros sociales del medio.
La información oficial dice que las embarcaciones se encontraban pescando sin autorización en jurisdicción nacional, pero en forma independiente entre ellos. Meridiano III, de 20 metros de eslora, fue apresado próximo a la hora 20 del día miércoles en una posición 84 millas al sureste de La Paloma y a 66 millas del límite lateral marítimo con Brasil.
Por su parte, Dom Caetano III, de 25 metros de eslora, fue detenido a las 23.18 a 24 millas de la costa y próximo a dicho límite lateral. Los procedimientos también fueron distintos y sólo en uno de los casos se debió efectuar disparos de ametralladora para la detención de uno de los barcos.
La primera intervención se inició sobre las 20.00 del miércoles cuando la patrulla oceánica ROU Maldonado detectó al Meridiano III pescando en aguas prohibidas, por lo que se le dio la orden de detención para ser inspeccionado. El capitán del pesquero acató de inmediato la orden y se desprendió de las redes que tenía en el agua.
Acto seguido se procedió a embarcar una dotación en la nave «pirata», donde se labró el acta correspondiente, para luego conducirlo bajo custodia hasta el puerto de La Paloma. A este pesquero le fue encontrado pescado fresco a bordo, lo que evidencia las acciones que desarrollaba al momento de ser detectado por la patrulla naval.
Al abordaje
Pero la instancia de detención del otro barco fue más espectacular y riesgosa. El barreminas ROU Fortuna fue el que divisó a Dom Caetano III sobre las 23.00 del miércoles, a pesar de que navegaba a baja velocidad y dentro de un espeso banco de niebla.
Al ser iluminado con reflectores se le observaron redes en el agua, procediéndose a darle la orden de detención para ser inspeccionado. Pero a diferencia de la actitud tomada por los otros infractores, los tripulantes de este barco hicieron caso omiso a la indicación y aceleraron la marcha en dirección a aguas brasileñas en un claro intento por evadir la inspección.
En este contexto de huida fue que el barreminas uruguayo estuvo a punto de ser embestido, lo que fue evitado con arriesgadas maniobras. En virtud de ello una vez más la policía marítima advirtió que cesaran en sus intenciones o de lo contrario deberían dispararles, de acuerdo a las normativas vigentes. Pese a esta segunda advertencia, el pesquero continuó con el mismo tipo de maniobras, por lo cual desde el Fortuna se abrió fuego, utilizando una ametralladora 9 milímetros.
Fueron necesarios nueve disparos para que los responsables de la embarcación detuvieran las máquinas y se entregaran. En un clima de tensión por los momentos vividos, un grupo de marinos uruguayos abordaron a Dom Caetano para confeccionar el acta correspondiente. Además de las naves mencionadas (Fortuna y Maldonado) participó también del operativo el barreminas Audaz.
De acuerdo a la información oficial los tres buques de la Armada habían zarpado en horas de la mañana del día anterior desde Montevideo y La Paloma, en una maniobra conjunta y previamente planificada. Los pesqueros brasileños llegaron a puerto poco antes del mediodía de ayer.
Uno de los nueve tripulantes del Dom Caetano III debió ser hospitalizado en Rocha debido a un corte profundo en un pie, producto de la serie de maniobras realizadas para escapar.
En una de las embarcaciones había especialmente especies grandes, como tiburones de gran porte y pez martillo, entre otras. En la otra, que tenía redes de calado menor, se hallaron especies tales como gatuzo, pargo blanco, y pescadilla.
Técnicos de la Dinara constataron en el lugar el buen estado de la carga, procedieron al retiro de las últimas unidades capturadas aún encubierta y por ende perecederos en pocas horas.
Hoy se procedía al retiro del total de la carga que estaba congelada en bodegas. El destino de la misma es la donación a centros escolares, comedores, Salud Pública, Hogares de Ancianos y otras instituciones sociales de la zona, según se anunció. *
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