Discos que no has de incautar, déjalos para grabar
La Justicia liberó, luego de un año de investigaciones, el contenedor de discos compactos vírgenes que el ex director de Aduanas, Víctor Lissidini, había incautado hace un año en el Puerto de Montevideo. Se trata de 1.440.000 unidades que casi fueron donados a Secundaria a pedido del ex jerarca.
Se trata de otro revés judicial para la gestión Lissidini, que incluso había sido premiado el mismo día que dejó la Aduana por su lucha contra la piratería fonográfica, por éste y otros procedimientos. El más sonado fracaso había sido el del cuero podrido, que el presidente Jorge Batlle mostró ante la opinión pública asegurando se había detectado una maniobra contra el Estado por 20 millones de dólares.
Esto ameritó una demanda de la empresa propietaria del cuero por daños y perjuicios, al tiempo que presentó documentación sobre la verificación que de la mercadería había hecho la DNA antes que saliera del país. Pero más allá de la calidad del producto, en el propio expediente abierto tras la denuncia de Lissidini en el Juzgado Penal de 18º Turno, se debió rectificar el monto de la supuesta estafa, que pasó a ser de 20 mil dólares.
Sobre este nuevo episodio, los datos obtenidos por LA REPUBLICA señalan que la decisión de devolver la mercadería fue adoptada hace dos meses, cuando todavía el ex jerarca aduanero no había sido procesado. El caso se remonta al 30 de agosto de 2002, cuando se conocía la incautación efectuada por personal de la DNA en el Puerto de Montevideo.
Asesores a la carga
Los actuantes impidieron que zarpase el buque «Omar G», que llevaba como destino Paraguay. El objetivo del procedimiento había sido un «container» cargado con 1.440.000 discos compactos vírgenes, procedentes de Taiwan. La comitiva encabezada por Lissidini había actuado a pedido de la firma Philips Argentina, ya que los discos serían fraguados, según la información que manejaban.
Las fuentes agregaron que a pesar de que era una mercadería en tránsito, es decir que no sería comercializada en Uruguay, la Aduana intervino, retuvo la carga y envió muestras a la vecina orilla. Se presentó entonces una denuncia en el Juzgado de Aduana de 2º Turno, cuyo titular abrió el expediente 122/02. La misma está firmada por el propio director, al tiempo que el procedimiento está rubricado por quienes eran sus principales asesores, Alfredo Bruno y Pablo Fernández.
Paradójicamente, al momento de realizarse aquel operativo, tanto Bruno como Fernández tendrían sus contratos en forma. Hoy ambos están presos en Colonia por usurpación de funciones. A casi un año de aquel operativo, el 11 de junio pasado, el magistrado interviniente resolvió entregar la mercadería, ya que no halló elementos para indicar que se estaban violando normas aduaneras uruguayas.
Eso es mío
Fuentes judiciales confirmaron a LA REPUBLICA la liberación de la mercadería. Se explicó que la denuncia fue presentada bajo el rótulo de «infractor desconocido» y la misma apunta al plagio de una marca supuestamente registrada por Philips. En el transcurso de las indagatorias se comprobó que en realidad los dueños de los discos no eran desconocidos, sino que por el contrario eran paraguayos.
Estos, al enterarse de la incautación, notificaron y comprobaron ante la sede, con la documentación correspondiente, la propiedad del producto. Por otro lado, las actuaciones demostraron que Philips no tenía la marca registrada en Uruguay, y por lo tanto no había delito alguno que tipificar ya que se trataba de una mercadería en tránsito.
Ante esta realidad, el magistrado competente, Gustavo Pini, liberó la carga, que ya se encuentra en Paraguay. Si bien hasta el momento la firma afectada no inició acciones legales, esta medida no se descarta. La situación hubiera sido aun más grave si el juez hubiera hecho efectivo el pedido que Lissidini hizo el 7 de octubre de 2002 para donar los dicos vírgenes al Consejo de Educación Secundaria.
En primera instancia, y de acuerdo con los datos aportados por la Aduana, el juez había contemplado la solicitud de donación, pero antes de concretarla realizó nuevas actuaciones, en el transcurso de la cuales los empresarios paraguayos se presentaron en la sede judicial aduanera. *
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