La cárcel canaria quedó prácticamente reducida a escombros en gran parte de su estructura

Amotinados de Canelones fueron derivados a Libertad

Esta medida fue coordinada entre el jefe de Policía de Canelones, inspector José Luis Pereyra Roldán, y el director nacional de Cárceles, inspector Enrique Navas. Es la primera reacción al motín de más de seis horas, que comenzó sobre las 22 del pasado domingo y culminó después de las cuatro de la mañana de ayer.

Fue necesaria la intervención de las fuerzas de choque, luego que fueran infructuosos los diálogos intentados por las autoridades, y ante el riesgo inminente de que se produjera una fuga masiva. La información proporcionada por la Jefatura de Policía de Canelones señala que sobre las 22 horas, el personal policial afectado a la seguridad de la Planta Baja del Edificio Central alertó acerca de que la reja del Pabellón 6 había sido cortada.

Se hizo presente en el lugar el oficial de guardia y efectivos a sus órdenes, a los efectos de sacar a los reclusos del sector. La intención era revisar las instalaciones en busca del objeto usado para violentar la reja. En esos momentos un recluso se desacató y arrojó un colchón encima de un calentador eléctrico, lo cual motivó un rápido incendio. Lo que pasó después hace presumir que todo estaba planificado.

Ante la imposibilidad de sofocar en forma inmediata el incendio, según narró la Jefatura, y la rápida combustión de los objetos se procedió a retirar los reclusos que aguardaban en un recinto lindero al pabellón siniestrado, así como también a los del Pabellón 7, previendo que las llamas pudieran extenderse.

Heridos

Esta circunstancia fue aprovechada por los reclusos de ambos pabellones para agredir en forma violenta a los efectivos policiales, comenzando de esta manera el motín. Se destrozaron instalaciones tales como la enfermería, la policlínica odontológica, la cocina, la oficina administrativa, el despacho del director, la central de comunicaciones y el salón de visitas.

Sobre las cuatro de la madrugada las autoridades decidieron, luego de juntar refuerzos en varias dependencias, intervenir por la fuerza ya que los reclusos no aceptaban diálogo alguno. Como resultado del enfrentamiento dos policías y cinco reclusos terminaron lesionados, estos últimos afectados por el incendio inicial. Uno de ellos se encuentra en el CTI del Centro Nacional del Quemado (Cenaque) en estado reservado.

Todo lo sucedido y lo actuado fue puesto en conocimiento de la Justicia y el fiscal de turno. Paralelamente, se resolvió el traslado de los principales responsables de la revuelta, quienes serán alojados en el sector de seguridad del Penal de Libertad. El motín se produce en momentos en que la Jefatura canaria se disponía a llamar a licitación para construir un nuevo establecimiento, el cual albergaría a unos 300 presos.

De acuerdo con los últimos datos recabados, la erogación que será necesaria para recuperar el establecimiento podría determinar que la obra prevista quedase en suspenso.

Hasta el momento no se han escuchado voces sobre eventuales reclamos de quienes se amotinaron. Ayer durante el día, la Policía de Canelones informó que había incautado un centenar de cortes carcelarios luego de que se recuperara el control de las instalaciones. *

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