Pistola policial fue hallada en poder de una narcotraficante
El extremo fue confirmado a LA REPUBLICA por fuentes policiales, indicándose que el tema se encuentra incluido en el expediente que sustancia la Justicia Penal en Montevideo. Los datos recabados señalan que la situación en torno al arma salió a luz luego que la Dirección General de Represión del Tráfico Ilícito de Drogas (Dgrtid) interceptara una avioneta en el departamento de Paysandú, momentos después que bajara a tierra con 519 kilos de marihuana.
Ese golpe al narcotráfico, ejecutado a través de la BNA, fue dado luego de una pesquisa minuciosa de varios meses. Esto permitió que, una vez capturada la nave, los agentes antidrogas desarrollaran una importante cantidad de allanamientos en distintos puntos del país, muchos de ellos en Montevideo. Los objetivos fueron las distintas personas que integraban la cadena de distribución de la droga que llegaba desde Paraguay.
Así se llegó a la casa de una de las implicadas en esta red. Entre los elementos recogidos por los funcionarios en la vivienda, había una pistola calibre nueve milímetros. En base a los números del arma se pudo establecer que la misma estaba asignada por el Ministerio del Interior a un comisario inspector de la Jefatura de Policía de Río Negro, que está en comisión en la Jefatura de Policía de Paysandú, justamente donde cayó la avioneta con la droga.
Las fuentes requeridas descartaron, teniendo en cuenta la información disponible hasta el momento, que el responsable de la pistola estuviera vinculado de alguna manera con la organización. Caso contrario, no sería el único policía relacionado al grupo, ya que un oficial que revistaba en la Jefatura de Policía de Salto terminó procesado por asistencia a la banda.
Las versiones recabadas indican que el oficial al que pertenecía la pistola ni siquiera estaba al tanto de que la había «perdido», ya que al momento de que fuera recuperada estaba realizando un curso en la capital del país.
Esto explicaría el por qué no estaba requerida por hurto cuando le fue incautada a la narcotraficante. Las fuentes agregaron que esta mujer forma parte de la veintena de personas que terminaron en prisión, por sus distintos grados de responsabilidad en el engranaje criminal.
El fin del zar
Con este procedimiento se logró desarticular de raíz una organización, que desde Paraguay estaba estructurando Omar Clavijo.
El narco fernandino había escapado de la Cárcel Departamental de Salto a fines de 2002 mientras hacía uso de una salida laboral.
Clavijo pasó entonces a la clandestinidad, adoptando el nombre de Walter López para moverse en las ciudades guaraníes de Pedro Juan Caballero y Capitán Bado, principales productoras de la marihuana que se consume en América del Sur. La pérdida de los 519 kilos de marihuana en Paysandú se sumó a los 300 kilos que le habían incautado en Salto en noviembre de 2001, hecho por el cual estaba tras las rejas en aquel departamento.
Días después de haber perdido la carga en tierras sanduceras, la Policía paraguaya incautó en la zona de influencia del narcotraficante Magnos Ríos («padrino» de Clavijo) 17 toneladas de marihuana que iban a ser introducidas en Brasil y que estaban a cargo del narco fernandino. Apenas unas horas después de esa fabulosa requisa, Omar Clavijo apareció muerto en Pedro Juan Caballero con cuatro tiros en su cuerpo y signos de haber sido brutalmente golpeado. *
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