Desbaratan banda internacional, pero su jefe fue liberado
Según la legislación en materia penal, en Brasil una persona puede permanecer un máximo de 30 días detenida hasta que la Policía recabe las pruebas suficientes. Si en ese plazo no se presentan los elementos exigidos por el juez, el sospechoso debe ser liberado.
Así sucedió con la captura de Volney Pereira, brasileño, de 21 años, considerado el jefe de una tenebrosa banda que últimamente se había dedicado a hurtar cajeros automáticos en distintos puntos de Brasil, incursionando también en Rivera y en Montevideo, tal como ya lo informó LA REPUBLICA.
El cabecilla de la organización fue detenido por la Policía de Livramento y luego de ser interrogado aportó datos que permitieron la detención de varios de su compinches en la misma maniobra. Sin embargo, el juez carecía de pruebas suficientes para procesar a Pereira y ordenó que lo retuvieran 30 días mientras la Policía reunía nuevos elementos. Como esas pruebas no aparecieron, el cabecilla salió libre dejando al resto de la banda tras las rejas.
El jefe de la Policía Civil de Livramento fue quien llevó el mérito de desbaratar la organización que venía vaciando cajeros automáticos en todas las sucursales bancarias de Río Grande del Sur, mediante el método de clonar tarjetas magnéticas. Algunos de los ladrones que viajaron a Montevideo para continuar con el saqueo en bancos brasileños de nuestra capital, fueron detenidos y procesados.
La Policía presume que en un solo mes la banda logró «succionar» más de 300 mil reales de los cajeros automáticos, pero como ya la Policía brasileña estaba tras sus pasos, entraron a Rivera para ocultarse. Aquí se enteraron que la Policía departamental había recibido pedido de cooperación de su similar de Livramento y entonces retornaron a Brasil.
De esa forma cayó el jefe Volney Pereira y éste denunció a sus cómplices. Las autoridades de Livramento hicieron una gigantesca redada y capturaron a Sergio Ricardo Palakoski, quien se desempeñaba en la Policía Militar y era el brazo derecho de Volney y ejercía sus labores en San Pablo y Passo Fundo.
También cayó Giovani Laureanol, brasileño, de 25 años, calificado como otro de los jefes de la banda. Ambos confesaron todas los delitos cometidas desde San Pablo hasta Montevideo, pero para ese entonces ya se habían cumplido los 30 días de detención preventiva de Volney Pereira, quien recuperó la libertad minutos antes de que el juez se enterara de la captura de toda la banda.
Ahora, el magistrado libró otra vez la orden de captura, pero se estima que el hábil delincuente está bien escondido en el estado de Santa Catarina. *
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