Estuvo más de 15 días internado; un milagro le permitió seguir con vida

Joven baleado por policía mientras jugaba al fútbol

Los hechos sucedieron el pasado sábado 3 de mayo sobre las 15 y 30 horas apenas a dos cuadras del domicilio del joven Manuel Alejandro Arias González.

En esos momentos el muchacho jugaba a la pelota con otros amigos del barrio Las Acacias. Repentinamente el partido se suspendió ya que comenzaron a escuchar gritos. Comenzaron a mirar en todas direcciones hasta que vieron a un joven que corría de manera desesperada. Era perseguido por un policía que, arma en mano, le gritaba que se detuviera.

Pese a que el sospechoso no estaba armado, el funcionario efectuó varios disparos, uno de los cuales hizo blanco en el presunto delincuente. Otro alcanzó a Alejandro. El joven cayó al suelo fulminado al ser alcanzado por una bala de calibre 38 en el costado izquierdo del pecho, a pocos centímetros del corazón.

Sus amigos quedaron paralizados por el terror, pese a lo cual reaccionaron con celeridad. Lo cargaron con sus brazos y corrieron las dos cuadras que los separaban de la casa de Alejandro. Allí fue subido en una camioneta de la UTE, en la que fue conducido rápidamente al Hospital Filtro, siendo derivado al Pasteur.

El joven salvó la vida por un milagro ya que le bala le pegó en la clavícula y luego se alojó en su pecho. Durante la intervención a la que fue sometido se constató que el plomo había quedado alojado en su cuerpo, y allí quedó ya que sacárselo hubiera implicado un mayor riesgo. La madre del muchacho, en diálogo con LA REPUBLICA, dijo que «Alejandro tuvo suerte porque en el rebote contra la clavícula, la bala pudo haberse dirigido al corazón causándola la muerte en el acto».

El operativo que desencadenó este episodio fue ejecutado por personal de la Seccional 17ª, pese a que la zona corresponde a jurisdicción de la Seccional 12ª. El joven que era perseguido por el funcionario también fue herido y trasladado al Pasteur, sin que se conozca si en verdad era un delincuente que acababa de cometer un delito, o un sospechoso que estaba siendo buscado por personal de dicha comisaría, que estaba fuera de su zona.

Los familiares de Alejando opinaron que el policía no debió haber usado su arma, primero porque el sospechoso no estaba armado y segundo porque había varios menores jugando en ese sitio. La madre de Alejandro señaló que su hijo estuvo 16 días internado, de los cuales diez, fueron en el CTI. Recién le dieron el alta el martes pasado.

Sostiene la señora que su hijo herido tiene capacidades diferentes y que además tiene otros nueve hijos, por lo que ahora su situación se ha complicado debido a que siempre tiene que haber alguien acompañando a Alejandro. Reclama de las autoridades del Ministerio del Interior que se realice la investigación del caso para determinar si hubo negligencia por parte del funcionario, y, si es así, la señora solicita se le otorgue una indemnización para poder asistir a su hijo hasta su recuperación, debido a que se trata de una familia numerosa y muy humilde. *

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