La banda de "los Leonardos" era fanática de los productos lácteos
Integraban la banda que se había especializado en asaltar camiones que se dedicaban a repartir productos lácteos de la firma Parmalat. El cuarteto que marchó tras las rejas está integrado por Julio Leonardo Acuña González, oriental, de 25 años; los hermanos Richard Leonardo y Leonardo Marcelo González Berrueta, de 28 y 29 años y primos del anterior, y Leonardo Alvez Medeiro, de 20 años.
Además de los lazos familiares y de amistad los unió el destino de llevar el mismo nombre. Dos eran hermanos entre sí, el tercero era un primo de los anteriores y el cuarto, un amigo que llevaba el mismo nombre que ellos al cual usaban como una suerte de «razón social».
Después de compartir algunos negocios que fracasaron por causa de la crisis que comenzó siendo financiera y terminó siendo general, decidieron algo más efectivo. Fue entonces que asaltaban automovilistas en Canelones y los traían secuestrados a Montevideo. Luego asaltaban un camión de reparto de Parmalat y dejaban encerrados en la caja a los trabajadores lecheros y al conductor del primer rodado, el cual utilizaban para darse a la fuga.
Exito
Operaron con éxito unas ocho veces, hasta que al final, de tanto repetir el «libreto», fueron detenidos por unidades del Cuerpo de Radio Patrulla cuando estaban haciendo el reparto del botín tras cometer un nuevo asalto. Estos hechos, ya informados por LA REPUBLICA, ocurrían en la madrugada del martes 13 del mes en curso, oportunidad en que la dotación 828 de Radio Patrulla circulaba por camino Paso del Andaluz y Toledo Chico. Hoy, se amplían detalles.
Los agentes advirtieron la presencia de la camioneta «Asia» chapa SAZ-4455, ocupada por cuatro hombres que al ver el coche policial aceleraron y pretendieron darse a la fuga. Fueron perseguidos y detenidos, pero en el trayecto los funcionarios vieron que arrojaban algo por la ventanilla, resultando ser un revólver calibre 38 con numeración limada y cinco cartuchos, el que fue recogido tras la capturas de los sospechosos.
En forma simultánea, otro patrullero acudía para sumarse al operativo. Los funcionarios pasaron por Toledo Chico y Osvaldo Rodríguez cuando vieron que del camión afectado al reparto de productos lácteos, cinco personas descendían de la caja y solicitaban ayuda.
Fue entonces que uno de ellos informó ser el propietario de la camioneta «Asia», asaltada y secuestrada por cuatro delincuentes en la zona de Lomas de Solymar.
Dijo que luego de ser maniatado circularon hasta llegar al lugar donde habían dejado el camión lechero y a sus operarios. Cuando los detenidos fueron llevados en presencia de las víctimas se confirmó que se trataba de los autores de los atracos.
El caso fue trasladado a la Brigada de Asaltos del Departamento de Hurtos y Rapiñas, cuyos efectivos continuaron con los procedimientos.
Realizadas las indagaciones, se pudo saber que los detenidos, conjuntamente o separados, eran autores de numerosos asaltos, todos con el mismo sello.
En abril pasado asaltaron a una pareja en Atlántida que se desplazaba en un auto y tras secuestrarlos se hicieron conducir hasta Empalme Olmos. Allí liberaron a las víctimas y ellos siguieron en el Ford «Festiva» de la pareja.
Se dirigieron entonces a la planta de Parmalat ubicada en Avenida Millán y Benito Alvarez, donde a punta de revólver redujeron a diez personas, entre ellas dos guardias y un policía a quienes les hurtaron sus equipos de comunicación y el arma del funcionario. Entonces concurrieron a Belloni y la Vía Férrea donde incendiaron el rodado.
Posteriormente, los «Leonardos» asaltaron un camión de Conaprole despojando a los operarios de cuatro mil pesos, abandonando el vehículo en Camino Repetto y Víctor Rabú. En el trayecto rapiñaron a un ciclista. El «raid» delictivo de esta banda, que siempre actuaba en zonas alejadas del centro, siguió con el atraco a camiones lácteos de «Parmalat».
Uno de ellos fue asaltado en Peterosi y José Belloni, otro en El Pinar y el restante en Shangrilá.
Debido al éxito obtenido, continuaron con la misma operativa, atracando un supermercado en Avenida Giannattasio y Los Pinos, de donde hurtaron 100 mil pesos, así como a otros comercios en su mayoría ubicados en la Costa de Oro.
Dos de los rapiñeros vivían en una finca de la calle Robinson donde la Policía recuperó dos de los Handys robados en la planta de Parmalat y el tercero fue recuperado en un pozo séptico de una finca de la calle Viena. *
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