Viajaban en taxi para estafar a jubilados

Una vida a puro cuento

Como se informara en la edición del pasado martes, en la ciudad de Dolores se había registrado un nuevo capítulo sobre el accionar de esta banda, a la postre el último. La víctima en ese entonces fue un hombre de 70 años que perdió 2.596 pesos. Paralelo a ello, en la Seccional 5ª de Dolores se habían recepcionado varias denuncias que coincidían con esta modalidad delictiva.

La Jefatura de Policía de Colonia coordinó un operativo con sus pares fraybentinos realizándose el allanamiento de dos fincas de la capital de Río Negro. En el lugar la Policía encontró distintos elementos que llevaron a esclarecer el ilícito, consistentes en bolsas de tela que ya tenían preparadas, una de ellas cocida y rellena con recortes de diarios a manera de billetes, con las cuales hacían caer en la trampa a los incautos damnificados.

Los estafadores esperaban a los jubilados en las cercanías de los lugares de cobranza, y cuando pasaba por al lado de ellos hacían como que habían encontrado una bolsa con dinero. En eso venía otro de los integrantes del grupo y preguntaba si nadie había encontrado el dinero que se les había extraviado. La víctima y el estafador encubierto negaban haber visto algo. Cuando se iba el que decía haber perdido la plata, el que quedaba convencía al incauto de que le diera su efectivo como garantía, ya que él le dejaba los miles encontrados.

Decía irse a realizar un trámite urgente y que después se reunirían para repartir bien el botín. Según pudo establecerse, estos individuos se movilizaban en taxi desde Fray Bentos hasta Colonia, perpetrando ilícitos tanto en Soriano como en Nueva Palmira, Carmelo y Colonia.

Estos individuos cortaban diarios que luego arrollaban para aparentar que era dinero y, apenas visible, ponían un billete de considerable valor. Esto hacía suponer que se trataba de una cartera repleta de dinero, cuando en realidad lo que tenía en su interior eran sólo ilusiones. La escena que montaban generaba confusión cuando alguna persona anciana quería levantarlo, diciéndole que le daban esa cartera a cambio del efectivo que aportaba ese anciano.

Finalmente en la ciudad de Rosario fueron detenidos Eduardo Eusebio Pereyra Castromán de 52 años, poseedor de antecedentes por hurto y estafa, y a Pablo Fabián Pereyra Castromán de 34 años que fue procesado por rapiña en 1996. Estos dos ya fueron procesados con prisión por un delito de estafa, tal la tipificación impuesta por la jueza de Dolores, Mariana Motta.

 

Vivir del cuento

De acuerdo a las pesquisas coordinadas entre las tres jefaturas, hasta el momento se comprobó la existencia de once casos: cuatro de ellos en Dolores, y los restantes en Rosario, Nueva Helvecia, y Nueva Palmira.

En forma extraoficial se pudo saber que el mayor de los Pereyra Castromán hace unos 20 años que se dedica al cuento del tío, desarrollando sus actividades hasta en la República Argentina, en donde fue detenido en varias oportunidades. Estuvo procesado por un delito como éste en Uruguay en 1983, cumpliendo prisión en la cárcel de Miguelete, en 1996 también procesado con prisión por un delito de hurto cumpliendo su pena en la cárcel de Cañitas de Fray Bentos, desde donde en el mes de enero de 1997 se fugó, pasando a Argentina donde estuvo hasta hace poco.

Hace menos de un año puso un bar en Fray Bentos que servía como centro de operaciones para la banda. De acuerdo a lo que se pudo conocer este fue un negocio muy rentable, ya que lograron sumar un total de cuarenta mil pesos en sus andanzas. Ahora quedaron a disposición de la Justicia de Dolores. *

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje