Patota robó un auto, mató a un ciclista y se dio a la fuga
Según pudo saber LA REPUBLICA, un vecino de calle Diego Lamas casi Amorim, alto jerarca de una repartición estatal, llegó en las últimas horas de la noche del pasado sábado a su domicilio y procedió a dejar su automóvil debajo de un foco de luz. Debido a que meses atrás se lo habían robado, destrozándole la parte de encendido eléctrico, la llave de encendido se atascó y por lo tanto el propietario del coche se veía obligado a dejarla permanentemente en el coche.
Es más, el auto estaba para la venta y por ese motivo tenía instalado un cartel en el parabrisas trasero, en el que aparecía el teléfono al que debían recurrir los interesados. Esta circunstancia fue la que llevó a que inmediatamente después del accidente la Policía pudiera dar con la pista del propietario del coche. El hombre fue despertado por la Policía, quien le informó que se había producido un accidente y que el automóvil protagonista presuntamente era el suyo.
A las 3 y 20 de la madrugada, en calle Apolón, entre Saturnino Ribes y Atahualpa, habían embestido a un motonetista que murió sin asistencia en el lugar del hecho y fue identificado como Sergio Fabián Salgado Grilli, de 31 años. En el interior del auto se habría encontrado un casillero de cerveza, con parte de la bebida consumida. Tras la detención de cuatro personas, los participantes en el hecho prestaron declaración ante el juez Penal de 4º Turno, Duvi Teixidor.
Otro motonetista estuvo a punto de ser embestido pues circulaba delante de la víctima, cuando vio venírsele encima el auto y logró escapar centímetros antes de que lo atropellara. Ante la sorpresa del hecho, de inmediato habría detenido su marcha para recriminar a los descastados, cuando notó que evidentemente habían embestido algo o alguien en su alocada carrera. Este testimonio resultó clave para determinar cómo se produjo la muerte del infortunado Salgado Grilli.
Estupor
El luctuoso insuceso produjo hondo pesar y un sentimiento de indignación y repudio, no sólo entre familiares y amigos de la víctima, un apreciado vecino del barrio del Cerro, que se domiciliaba en las inmediaciones de Julio Delgado, casi Guaraní, sino en la población en general.
A uno de los detenidos se le realizó la prueba de espirometría, la cual arrojó como resultado 19,4 decigramos de alcohol por litro de sangre, cuando lo permitido es 0,8. El y sus secuales fueron puestos a disposición del juez, que los procesó con prisión. A de CRD, de 25 años, por un delito de omisión de asistencia y un delito de hurto especialmente agravado en reiteración real; de RAAB (19), por dos delitos de hurto especialmente agravado en reiteración real con un delito de omisión de asistencia, en concurso fuera de la reiteración con un delito de homicidio culposo; a JAS (20), por un delito de omisión de asistencia; y a NFGC (26) por un delito de hurto especialmente agravado en reiteración real con un delito de omisión de asistencia. *
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