El 16 de enero Lissidini dio poder total a sus asesores, hoy reclusos de Canelones

Cuerpo de elite duró 94 días

Los policías pedidos en comisión por Lissidini meses después de asumir el cargo, habían recibido un nuevo respaldo. Mediante la orden Nº 06/003 firmada el 16 de enero les posibilitó actuar en todo el país, con respaldo de las dependencias locales, en materia de contrabando, narcotráfico y etcétera, tal como reza la resolución en poder de LA REPUBLICA.

Pero para esa misma fecha, ambos integrantes del grupo de «elite» con sueldos que triplican a los de los funcionarios aduaneros de carrera, estaban extorsionando, por lo menos, a un comerciante y bagayero pandense, que en definitiva los puso tras las rejas a casi 100 días de haber sido designados a tan importante misión. Resulta paradójico leer hoy las consideraciones tomadas por Lissidini para el nombramiento: «Incrementar las tareas de prevención, represión de contrabando y tráfico de drogas, etc».

Vista esta necesidad, en la resolución se solicita «a todos los jefes o encargados de las Aduanas Departamentales a brindar el máximo apoyo al encargado de la Oficina 218, el señor Roberto Mañana y a Edgardo D’Elía  jefe de Operaciones , y personal, en todos los procedimientos que se realicen». De esta manera puso bajo la órbita de estas dos personas a toda la infraestructura operativa del organismo a nivel nacional.

Fuentes aduaneras explicaron a LA REPUBLICA que en los hechos, durante todo este tiempo que tuvieron para actuar, fueron varias las incursiones que por el Interior realizaron los hoy reclusos. Y en este sentido se precisó que a pesar de utilizar los medios de cada una de las dependencias, no daban cuenta de ninguna de sus actuaciones o procedimientos, lo que en los hechos se traduce en la imposibilidad de saber qué tipo de trabajos realizaron. Los resultados, comentaron las fuentes, no están a la vista.

La caída

Ambos asesores formaban el grupo de trabajo del número uno de la Aduana, pero se diferenciaban del resto de sus colegas, precisamente por estas amplias facultades. El martes pasado la Justicia les puso las manos encima. Los superpoderes les duraron exactamente 94 días. La captura se debió a una serie de episodios iniciados en enero pasado, cuando inspeccionaron el comercio de un individuo, dedicado también al contrabando.

Le pidieron 500 dólares, pero después comenzaron a exigir más y se concretó un primer pago de 1.400 dólares. Pero semanas después, Mañana y D’Elía lo volvieron a «apretar» y le exigieron un total de 4.000 dólares para poder operar tranquilos: la mitad de esa suma era para garantizar también el libre trabajo de la hija del hombre, en una feria capitalina. Cuando ella tomó conocimiento de la situación se dirigió directamente a la Dirección Nacional de Aduanas y presentó denuncia.

Entonces comenzaron a realizar amenazas e intimidaciones. Al mismo tiempo efectuaron un contacto con el bagayero para pedirle explicaciones sobre lo que había pasado. Por el lado aduanero fue una persona de iniciales IG, que revista en la División Pria, aunque no es funcionario del organismo y accede a los vehículos y armas de la institución. El contrabandista fue precavido y llevó un grabador.

Allí el emisario se presentó como chofer de uno de los principales asesores de Lissidini. Las fuentes consultadas explicaron que de la cinta se desprende la forma en que se realizaron las gestiones para acordar la suma primaria, y la forma de levantar esta denuncia, a lo cual se comprometió IG. Pero más allá del aparente entendimiento que de allí surgió, la situación no pudo ser solucionada y tras nuevas amenazas se entrevistaron el diputado Julio Lara, quien comunicó el caso al ministro del Interior, Guillermo Stirling.

Inteligencia

El secretario de Estado derivó el caso a la Dirección Nacional de Información e Inteligencia (DNII) que comenzó a indagar el caso días antes de Semana Santa. Las pesquisas e indagaciones realizadas permitieron reconstruir la historia hasta desembocar en los procesamientos con prisión por el delito de concusión, de quienes hasta entonces tenían amplias potestades para combatir el contrabando.

Algunas de las fuentes requeridas expresaron sorpresa por el hecho de que IG quedara en libertad, ya que de sus afirmaciones se estaría probando que estaba en combinación con los asesores. A esto se sumaría su situación irregular de trabajar como aduanero sin serlo, bajo la orden del jefe de la citada repartición aduanera. Ayer el denunciante fue procesado sin prisión por un delito continuado de contrabando. *

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