Niña degollada luego de concurrir a catequesis
La Policía, si bien al caer la tarde de ayer decía no tener mayores elementos, considera que el asesino también tendría su residencia dentro de ese espacio.
María Tatiana Rosadillo, oriental de ocho años, no tenía a simple vista otros signos de violencia que su cuello mortalmente cortado.
Los investigadores esperan de todas formas el resultado de las pericias forenses para establecer a ciencia cierta si hubo otro tipo de agresión.
Las fuentes policiales consultadas por LA REPUBLICA hicieron notar la conmoción que vive el comando de la Jefatura de Policía canaria ante este episodio, al tiempo de asegurar que se están volcando todos los esfuerzos desde la noche del sábado para encontrar al asesino y someterlo a la Justicia.
En el caso vienen trabajando funcionarios de la Seccional 7ª de Pando, del Departamento de Homicidios de la Dirección de Investigaciones y Policía Técnica, estando al frente de las pesquisas el coordinador ejecutivo de Jefatura, inspector Erode Ruiz.
Los hechos
María Tatiana salió el sábado sobre el mediodía de su casa en las inmediaciones del barrio Estadio pandense. Se dirigió a una capilla próxima para concurrir a una clase de catequesis. La Policía pudo confirmar que efectivamente estuvo en la iglesia y que de allí salió con una amiga y un amigo de su misma edad. Sus padres sabían que después de catequesis iría a la casa de una amiga, adonde, según algunas versiones, también habría llegado. Pero después de eso empieza el misterio que la Policía tiene esperanzas en develar prontamente. La niña debía volver a su casa al entrar la noche. Esto no ocurrió y se encendió un primer alerta. Y transcurrido un tiempo prudencial, a la espera de que su ausencia se debiera a una demora ocasional, los padres decidieron comunicarse con la Policía.
Llamaron a la Seccional 7ª de Pando y a partir de ese momento comenzó una intensa búsqueda de la que participaron decenas de funcionarios y vecinos del lugar. El dramático rastrillaje culminó de la peor manera posible, cuando sobre las dos de la madrugada de ayer fue hallada sin vida en un campo baldío sito en las calles Fachelli y Cópola.
La niña presentaba en el cuello un corte letal. Llevaba ya varias horas de muerta. Las fuentes prefirieron mantener en reserva algunos datos, como el hecho de si en la zona del hallazgo había sangre esparcida, lo cual estaría indicando que el crimen fue cometido allí. De lo contrario, la hipótesis principal estaría dirigida a la consumación del homicidio y al posterior traslado del cadáver adonde fue ubicado. *
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