Vuelven el silencio y las marchas por Andrés
En el mes de diciembre del año pasado la familia Trigo recibió esperanzada la noticia del procesamiento con prisión de Karina Carro Torres, de 29 años, quien estuviera vinculada sentimentalmente al joven Andrés Trigo, imputada del delito de «coautoría de homicidio».
Se esperaba con ansiedad y confianza que de ahí en más comenzara a descorrerse el velo de silencio en torno al crimen y que sin mayores demoras fueran conociéndose los nombres de otros varios involucrados.
«Empezamos a recorrer el camino hacia la verdad», dijo en aquel momento el jefe de Policía de Colonia, inspector Ricardo Bernal. Poco después se supo de la detención en Buenos Aires del ex policía Mario Hernández y el consiguiente pedido de extradición a Colonia ya que su testimonio resultaría de gran valor para avanzar en la dilucidación del caso.
Sin embargo, desde hace cuatro meses la labor policial y judicial parece haberse empantanado, a pesar que las autoridades insisten en decir «seguimos trabajando». No obstante, el propio jefe Bernal aclara «que no es fácil reconstruir los hechos».
«Nosotros vamos a esperar hasta los primeros días de mayo para ver si hay más novedades, porque entendemos que tiene que haber, que no puede seguir este silencio», comentaron los padres de Andrés.
«Si esas novedades no se producen, entonces el 17 de mayo volveremos a marchar por las calles de Colonia, porque no pensarán las autoridades que nosotros nos conformamos con saber que hay una persona en la cárcel, como si allí se terminara todo».
Por su parte, la Policía de Colonia reconoció que se ha demorado más de lo previsto la extradición de Hernández, porque «en estos casos, los abogados se encargan de buscar las mayores demoras en beneficio de su cliente».
De todas maneras, las dificultades para hacer efectivo el trámite resultan incomprensibles, habida cuenta que esa situación fue declarada como «prioritaria», tanto por el ministro del Interior, Guillermo Stirling, como por el fiscal de Corte, Oscar Peri Valdez.
Las claves
Las claves fundamentales en torno a la investigación del crimen del joven Andrés Trigo, ocurrido en Colonia en agosto de 1998, resultan fundamentales para que un detective pueda desenredar la madeja, cuidadosamente enmarañada por expertos.
1- Tras el crimen, la Policía demoró seis horas en llegar a la escena del delito. 2 – Quienes encontraron el cuerpo de Andrés, fueron sus propios padres que lo estaban buscando desde temprano. 3 – El homicidio se produjo entre las 5.00 y las 6.00 de la mañana y la Policía coloniense llegó al mediodía.
4 – No se preservó desde el inicio la escena del crimen. Es más, los asesinos necesitaron más de seis horas para borrar las huellas y alterar la escena. 5 – Cuando vinieron los peritos de Policía Técnica no hallaron nada.
6 – La ropa de la víctima que podría poseer huellas, fue quemada en el cementerio. 7 – La camioneta donde apareció el cuerpo de Andrés fue lavada. 8 – El jefe de Policía de aquel entonces, Hugo Pintos Funes, dijo a la prensa que «en algo raro andaba el joven muerto para encontrar ese fin», lo que le trajo la condena de toda la población.
9 – Todos los jerarcas policiales que en aquel momento estaban en el comando de la Jefatura de Colonia, fueron trasladados o se jubilaron. 10 – Nunca se aclaró con qué dinero Karina Carro compró un auto Fiat Uno, cero kilómetro, en la más conocida automotora de Colonia, siendo ella una empleada en un comercio local con un sueldo de mil quinientos pesos mensuales. *
Compartí tu opinión con toda la comunidad