De contrabandistas a benefactores
De esta manera la Justicia puso fin a uno de los fulminantes operativos desarrollados por personal de la Receptoría de Aduana de Rivera en la pasada semana. Si bien ambos implicados fueron procesados sin prisión, el magistrado actuante sustituyó la cárcel por tareas comunitarias de largo aliento, consideradas como ejemplarizantes.
Uno de los individuos fue identificado como LAMA, de 32 años, a quien se le tipificó «un delito de falsificación ideológica por un particular. Este hombre deberá durante tres meses, todos los días, realizar trabajos de carpintería en el liceo departamental, como forma de colaborar al mantenimiento del centro de estudios.
Su socio, de iniciales FSSP y 27 años, tuvo una tipificación más severa («un delito de falsificación ideológica por un particular en grado de coautor en reiteración real, con un delito de falsificación o adulteración de certificado en concurrencia fuera de la reiteración con un delito de contrabando»), por lo cual su aporte a la comunidad será de más largo alcance: deberá por un lapso de seis meses efectuar trabajos en hospital departamental, cuatro horas por día, de lunes a viernes.
Como se informara en la edición del pasado jueves, los funcionarios aduaneros de Rivera recibieron a un ciudadano que se acreditó como productor de miel, solicitando autorización para movilizar mercaderías nacionales, en un trámite conocido como «removido». El producto en cuestión eran 16 tanques de 300 kilos cada uno, rellenos de miel. Los actuantes no se dejaron «endulzar» por lo cristalino que parecía el planteo, y por el hecho de estar en conocimiento de maniobras similares decidieron realizar una inspección al depósito del productor.
Una vez en el lugar hallaron los tanques por un total de 4.800 kilos, comprobando que no existía documentación alguna que respaldase su legalidad. Asimismo se estableció que ninguno de los interesados en el trámite era productor y que tampoco tenía colmenas. Esto motivó que se incautara la miel y se detuviera a los individuos. Tras la decisión de la Justicia, ahora se procura descubrir el origen del producto, ante la eventualidad de estar ante otros delitos.
Más bagayo
Como se ha venido informando, la última semana estuvo marcada por una serie de operativos por parte de la Receptoría de la Aduana de Rivera, algunos de los cuales han tenido su epílogo judicial, como el de la miel, y otros esperan su dilucidación final. En este grupo se encuentra el caso más espectacular, en relación al allanamiento realizado en un establecimiento forestal.
Allí los actuantes incautaron maquinaria agrícola por valor de 350 mil dólares por carecer de la documentación respectiva, al tiempo que se descubrió la existencia de condiciones de trabajo de semiesclavitud. Decenas de peones, en gran parte brasileños, laboraban prácticamente por la comida, durmiendo hacinados y sin ningún tipo de higiene, al margen de toda ley laboral.
En este sentido, las fuentes consultadas por LA REPUBLICA informaron sobre recientes intervenciones que también arrojaron resultados positivos. Una de ellas fue la detención de una camionera Chevrolet, D10 matriculada en Bagé con la placa ICR-6721, cuando pretendía ingresar mil kilos de semilla de avena, conducida por un ciudadano brasileño.
También en las últimas horas, y tras el allanamiento de una finca particular en la zona Rivera Chico, ordenado por el juez de 2º Turno de Rivera, Néstor Valetti, se incautaron 45 cajas de cigarrillos, conteniendo un total de 22.500 cajillas. Se trata de la marca Eco, de procedencia paraguaya, que se venía comercializando en distintos puntos de la ciudad. Por este caso hay un detenido a disposición judicial. *
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