Avanzan las pesquisas para dar con los secuestradores de la avioneta

Testigo clave aportó datos para identikit de los narcotraficantes

Más allá de la aparición en Brasil, sano y salvo, del piloto del avión secuestrado lo demás sigue siendo todo un misterio. Cerca de las 11.00 horas de la mañana de ayer, este corresponsal recibió una llamada telefónica del jefe de Policía de Lavalleja, José María Posse Sanmartín, quien planteó la posibilidad de que LA REPUBLICA hiciera llegar a su «testigo ocular», quien le relató en exclusivo a este matutino varios hechos publicados en la edición de ayer, la propuesta de «reunirse a conversar bajo estricta reserva» y aportar sus datos a la Policía.

Las garantías aportadas desde todos los ámbitos motivaron que el informante aceptara brindar su testimonio, a los efectos de reconstruir los hechos, y eventualmente los rostros de los narcotraficantes, supuestamente dos de ellos colombianos y un uruguayo. El encuentro se concretó en la sede policial a partir de las 14.00 por espacio de varias horas. La Policía labró un acta con el relato del testigo y se confeccionó un identikit, mediante el uso del programa de computación: «Faces» (Español) de «Inter Quest».

La información

LA REPUBLICA publicó en la pasada edición en forma exclusiva información que hoy sería de vital importancia para la investigación en curso. Este corresponsal localizó y recabó el testimonio de una persona que «pudo ver claramente» a dos de los pasajeros del avión en la céntrica Plaza Libertad. Siempre de acuerdo a su relato, «eran dos hombres y estuvieron sentados en un banco de la plaza cerca de las 8.00 de la mañana (del pasado martes), hasta que uno de ellos recibió una llamada telefónica.

Era un celular grande y de los viejos, lo pude ver bien. Luego de hablar unos minutos, ambos se dirigieron al taxi ubicado a escasos 20 metros de donde estaban y se fueron…», dijo. Algunas fuentes señalaron en la víspera que este tipo de aparatos puede ser confundido con los modernos teléfonos satelitales, que permitan no solo sostener una comunicación, sino dar coordenadas a una central para establecer la posición.

El informante, que pidió en todo momento mantener su identidad en reserva, añadió que ambos vestían «pantalones vaqueros, uno con gorra tipo visera de tela y lentes, que uno de ellos también portaba un bolso de viaje de color negro. Ambos vestían camperas de nailon, una de color verde oscuro y otra negra con mangas roja y blanco en los hombros. Este último fue el que recibió la llamada. Se podrían decir que eran de complexión gruesa, estatura normal y de unos 35 o 40 años». Esta persona se animó a aseverar que «ninguno» era de Minas.

El avión

El avión secuestrado, un bimotor «Piper Azteca» matrícula EX-BJF y con capacidad para seis plazas, de color blanco que lucía una banda roja lateral, no recargó combustible en el Aero Club de Minas, a donde había llegado desde el Aeropuerto de Carrasco en la mañana del martes, según señaló a LA REPUBLICA Teldis Peloche, encargado de la terminal aérea local. Es de subrayar que el avión tenía una autonomía de vuelo «de seis horas sin reponer combustible», lapso en el que podría cubrir «hasta 1.800 kilómetros».

El jefe de Policía de Lavalleja, en diálogo con LA REPUBLICA señaló: «Estamos trabajando conjuntamente con la unidad de narcóticos de Montevideo y con la Fuerza Aérea. Se manejan muchas hipótesis pero en definitiva hasta no indagar a las personas directamente involucradas, no puedo adelantar mucho más».

El jerarca fue claro al indicar que «estamos aguardando el arribo del piloto que se encuentra sano y salvo en el exterior y una vez que este aquí brindará mayores detalles que nos permitirán continuar con esta investigación. Un secuestro de un avión no es común ni tampoco frecuente en nuestro territorio».

Los narcos

Consultado sobre la posibilidad de relacionar el caso con el de la avioneta que aterrizó tiempo atrás en Cerro Largo, Posse indicó: «No quiero entrar en especulaciones, porque las especulaciones luego dan lugar a más especulaciones. Entonces nos vamos a manejar con datos concretos. Los datos y los testimonios que nos pueda brindar el piloto y la gente vinculada directamente al hecho. Cuando el señor magistrado lo disponga, veremos que hechos confirmados tenemos», aseguró.

El jefe agregó que «esa es una hipótesis, pero no tenemos nada que nos permita, ni confirmar, ni desmentir esa teoría. La Policía se tiene que basar en hechos concretos y hasta el momento no podemos adelantar más». En la víspera se informó que una de las líneas de investigación indica que estas tres personas serían responsables de la avioneta que debió aterrizar días atrás en Cerro Largo, y en la que la Policía hallara varios kilos de cocaína.

En esta línea, se estima que los narcos quedaron cercados en el país sin poder salir. Entonces idearon una estrategia, que de confirmarse este extremo, les salió redonda. Contrataron un servicio de taxi aéreo alegando que iban a invertir en forestación en la zona de Bella Unión. El piloto Diego Romero salió de Carrasco e hizo escala en Minas, donde ascendieron los clientes.

Diez minutos antes de llegar a Bella Unión lo desplazaron del timón y se hicieron cargo de la nave, cruzaron la frontera uruguaya. Recién el miércoles Romero pudo comunicarse con sus familiares desde el Mato Grosso brasileño, donde fue dejado por los narcotraficantes. *

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje