Inteligencia incautó tres camiones y 310 mil unidades de jabón de tocador

Contrabando con espuma

El resultado en cuanto incautaciones revela la infraestructura que los individuos habían montado para cometer los ilícitos. Los funcionarios a cargo del procedimiento, pertenecientes al Departamento II de dicha dirección, requisó tres camiones (un Scania con zorra, un Mercedez Bens y Sang Sun) y 310 mil unidades de jabón de tocador. El monto total entre vehículos y mercadería asciende a los 75 mil dólares, de acuerdo a las primeras conclusiones.

Las fuentes consultadas por LA REPUBLICA explicaron que en el marco de los trabajos permanentes de recolección de información que realiza dicho departamento, en su lucha contra el contrabando y la piratería, se obtuvo una serie de datos firmes sobre la organización. Los primeros informes revelaban que un camión con zorra, cargado de mercadería brasileña, había salido desde Río Branco en Cerro Largo hacia Argentina, pero que en realidad la carga sería desviada a territorio uruguayo.

De esta manera los responsables incurrirían en contrabando y defraudación al Estado, causando además un fuerte impacto, dados los volúmenes, a la competencia legalmente establecida. Se montó entonces un operativo de seguimiento y vigilancia, lográndose en la mañana del sábado el ingreso del rodado a un depósito ubicado en la calle Asencio.

Se comprobó entonces que tras el arribo del camión, varias personas comenzaron a descargar el contenido, para posteriormente comenzar a llevar parte del mismo a un importante comercio de plaza. Según explicaron las fuentes, los responsables del comercio señalado quedaron al margen de las pesquisas, ya que demostraron que compraron la mercadería de buena fe, sin saber que era introducida ilegalmente al país. Mostraron las facturas que lo acreditaban.

También lograron lavarse las manos seis personas, que habían sido contratadas para bajar los jabones en el depósito. Pero los que no lograron lavarse las manos fueron cinco personas, entre ellos el empresario, su hijo, un despachante de Aduana con antecedentes por fraude y contrabando, el camionero y el responsable de una empresa internacional de fletes, que al saberse buscado se entregó a los investigadores.

Las fuentes explicaron que el grupo había realizado una primera importación legal del producto como forma de ir preparando la maniobra, al tiempo de ganar la confianza de los clientes, que tentados por el precio no estimaron estar ante una organización delictiva.

Las indagaciones realizadas por los agentes de Inteligencia permitieron saber que los individuos luego de buscar una fachada legal para sus negocios ilícitos, comenzaron a comprar el mismo producto pero al margen de la ley, introduciéndolo al país de manera clandestina.

El trabajo de los funcionarios permitió comprobar la existencia de la banda al momento de la descarga, como así también dar con un segundo camión que había ingresado anteriormente una importante cantidad de jabones.

En este marco, dieron con un tercer rodado, en este caso un poco más chico que los anteriores, el cual era empleado para concretar la distribución de la mercadería. En la pasada jornada, el juez Penal de 5º Turno procesó con prisión al empresario, a su hijo y al despachante, imputándoles de un delito de contrabando. En la presente jornada el magistrado resolverá sobre la suerte del camionero y del empresario fletero. *

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