Quince días atrás había sufrido un atraco en la estación de servicio

Coparon en Carmelo casa de empresario naftero

Todo comenzó el sábado aproximadamente a las 23 y 15 horas, cuando dos delincuentes irrumpieron en el patio de una finca al norte de la ciudad de Carmelo, en la que dos matrimonios con sus hijos se encontraban cenando. El propietario de la misma es el concesionario de la estación Ancap, que se encuentra al lado de su propiedad, y que fue asaltada también por un encapuchado quince días atrás.

Mientras los hijos se encontraban en el interior de la vivienda mirando televisión y los dos matrimonios estaban de sobremesa en el patio de la finca, irrumpieron en la escena dos encapuchados armados que amenazaron al grupo pidiéndole dinero.

Uno de los hombres quiso luchar con una de los intrusos pero fue reducido y terminó amenazado con la pistola en la cabeza. El momento era de inocultable tensión; el arma estaba gatillada sobre la cabeza del empresario naftero y mientras tanto le exigían al resto de los presentes el dinero que llevaban en los bolsillos, que al final fueron unos pocos pesos.

Un instante después, producto del nerviosismo de la situación, el arma gatillada se disparó accidentalmente, rozó la nuca de una de las mujeres que se encontraba sentada del otro lado de la mesa, y fue a dar en la pantorrilla del otro delincuente: «Si iba un milímetro más adentro la mataba de un tiro en la nuca», afirmaron a LA REPUBLICA las fuentes consultadas.

Fuga prematura

Al ver que el disparo había herido al compañero, los maleantes decidieron huir del lugar por los fondos de la vivienda, mientras, apenas a 300 metros del lugar, un móvil policial era advertido de la situación. «Llegamos enseguida pero se los tragó la tierra», afirmaron ayer las fuentes policiales requeridas, las que destacaron que la noche de lluvia cerrada del sábado dificultó el accionar policial.

Unas semanas antes el propietario de la vivienda copada, concesionario además de la estación Ancap lindera a su propiedad, fue también víctima de un robo cuando un encapuchado se llevó de la caja registradora veinte mil pesos luego de amenazar con un revólver al dependiente. «Creemos que se trata de la misma gente que pensó que en la casa del dueño iba a encontrar más dinero», sostienen los pesquisas.

Ayer en la mañana y luego de varios allanamientos la policía local, al mando del subcomisario Pablo Lotito, logró detener a un hombre alto de pelo castaño largo, de 40 años, que al ser revisado tenía una presunta herida de bala que fue confirmada cuando la radiografía mostró el plomo debajo de la rodilla.

Según los primeros datos obtenidos ayer por LA REPUBLICA, se trataría del presunto sospechoso de integrar el dúo que intentó el copamiento el sábado en la noche, aparentemente un individuo de nacionalidad argentina que hace tiempo vive en la localidad y que se sospecha estaría vinculado a varios hurtos recientemente perpetrados. *

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