Rapiñero muerto y otro detenido tras tiroteo en Piedras Blancas
Un menor de 17 años que había intentado asaltar a un taxista resultó muerto de un balazo tras tirotearse con un policía de la Seccional 17ª. El hecho se produjo ayer cuando un policía se enfrentó a balazos a dos delincuentes que momentos antes habían intentado asaltar a un taxista. Cuando uno de los rapiñeros, que había caído al suelo durante la fuga, sacó un arma y le apuntó al policía, éste logró adelantarse a la acción del maleante y le efectuó un disparo. El delincuente resultó muerto en el acto al ser alcanzado por el disparo en el medio del pecho. Tenía 17 años y fue identificado como Andrés Olivares Suárez.
Eran las 15 y 30 de ayer cuando la tarde se presentaba tranquila en la zona de Piedras Blancas. En esos instantes, entró corriendo a la comisaría un hombre diciendo ser taxista y que acababan de asaltarlo dos individuos. El taxista dijo que pudo acelerar el vehículo y escapar siendo baleado por los dos delincuentes que no dieron en el blanco.
Rápidamente, uno de los policías que estaba en la Seccional subió al auto del taxista y le pidió que lo llevara al lugar del asalto para hacer una recorrida en busca de los malhechores. Instantes después, avistaron a los dos individuos que caminaban por la calle Pedro Duarte. El taxi paró a dos metros de los sospechosos y el policía descendió con la mano derecha tocando la culata de su revólver, al tiempo que les daba la orden de alto. Los dos individuos emprendieron la fuga pero uno de ellos se cayó en una cuneta. Viéndose perdido, antes de incorporarse, sacó un revólver que llevaba en su cintura y apuntó al policía, pero éste, en rápida reacción, dio un paso al costado y desenfundó su revólver disparando casi al mismo tiempo que lo hacía el maleante. La bala del delincuente se perdió en el vacío pero la del policía hizo impacto en el pecho del joven delincuente que cayó gravemente herido. En forma inmediata, el funcionario volvió a emprender la persecución del otro delincuente y lo detuvo a menos de 30 metros llevándolo esposado junto al taxímetro. Por radio, el agente solicitó apoyo policial y una ambulancia para el herido. Los médicos que arribaron a los pocos minutos constataron que el menor de 17 años, Andrés Olivares, había muerto tras recibir un balazo en el pecho. *
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