Estranguló a un anciano para quedarse con su jubilación
La hermana también mayor fue quien lo encontró muerto en la casa que compartían, pero, extrañamente, no en la cama donde habitualmente el hombre dormía. Ese era un primer indicio.
El hecho fue comunicado a la Seccional 1ª, cuyo personal se dirigió hasta la casa señalada ubicada en el centro de la capital departamental y corroboró que el individuo, de 75 años, había sido «encontrado sin vida en su domicilio». Se trataba de Andrés Sellanes Alvarez, quien vivía con sus dos hermanas, una de las cuales lo descubrió, pero «inmediatamente se sintió extrañada de que el hombre hubiera estado acostado en una cama que no era la suya», revelaron las fuentes consultadas.
«Se constató que el mismo no presentaba signos de violencia externa, aunque se presume que se está frente a un homicidio, quedando a estudio forense las causas de la muerte y de los investigadores, la determinación del móvil», se informó oficialmente a poco de que el caso saliera a la luz. Con el correr de las horas comenzaron a surgir otros elementos que apuntalaron el extremo de estar ante un asesinato.
Según pudo saber LA REPUBLICA, la hipótesis más probable es que el móvil haya sido el robo, y el autor, conocido de la víctima. En la habitación donde el pasado sábado una de las hermanas encontró el cadáver, no existía desorden de ningún tipo, pero sí se constató «que el dinero de la jubilación que Sellanes había cobrado la semana anterior, no estaba».
Como resultado de las indagaciones desarrolladas por la Dirección de Investigaciones, varias personas declararon, pero las pesquisas tuvieron un giro inesperado. Un muchacho de 20 años se presentó en la Seccional y se declaró culpable del brutal crimen, reconociendo así mismo que su intención era robar al anciano, para lo cual lo habría estrangulado.
Se hicieron cargo del procedimiento además la Policía Técnica departamental y de Montevideo. En la presente jornada el confeso asesino declara ante la Justicia local. *
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