Investigan si hubo colaboración policial en la fuga de Libertad
Las informaciones surgidas en el transcurso de la pasada jornada acerca del paradero de tres de los cuatro presos que todavía se mantenían prófugos, derivaron en la localización de uno de ellos. En este sentido trascendió que el homicida Walter Amaro Pineda Quiroga, oriental de 28 años, fue detenido por las autoridades.
Al cierre de la presente edición el inspector Sande se encontraba a la cabeza del megaoperativo que mantiene literalmente cercada la zona de Delta del Tigre y aledaños, en base a personal de la Dirección Nacional de Cárceles, de las Jefaturas de Montevideo y San José, Prefectura Nacional Naval y la Fuerza Aérea. Este dispositivo permitió la ubicación de Pineda Quiroga, un hombre que había ingresado a prisión por orden del juez Penal de 10º Turno, que lo imputó de «un delito de homicidio muy especialmente agravado».
Restan entonces las capturas de José Luis González Núñez, oriental de 32 años, penado por «homicidio muy especialmente agravado» a disposición del Juzgado de Primera Instancia de San José, y de Alejandro González, penado por «dos delitos de rapiña en reiteración real», a disposición del juez Penal de 12º Turno.
El mismo día de la evasión, horas después de consumada y ya en el marco de los operativos coordinados, había sido apresado Wilman Juan Pintos Mendoza, oriental de 38 años, penado por «rapiña con privación de libertad, reiterados delitos de hurto especialmente agravados en reiteración real y autoevasión».
Investigación
Si bien la prioridad uno para Sande en este momento es lograr que los dos prófugos sean ubicados, ya anunció el inicio de una investigación interna para establecer y deslindar responsabilidades de los funcionarios que se encontraban de custodia de los presos al momento de la evasión, como así también de otros que pudieran verse implicados.
Este extremo cobra mayor relevancia en virtud de que las indagaciones que se iniciaron tras la fuga de principios de noviembre del preso más peligroso de Uruguay, Mario Soria alias «Marito» (aún evadido) estarían indicando algún grado de apoyo interno.
Como se adelantara en la pasada edición, los cuatro que terminaron escapando habían demostrado últimamente una buena conducta durante su permanencia en el celdario, lo cual ameritó una flexibilización del régimen que tenían de privación de libertad. Esto derivó en el permiso para realizar tareas fuera del establecimiento, es decir más allá del doble cercado perimetral, por ende fuera del alcance de los militares.
Los hombres talaban árboles, según se indicó oficialmente, cuando sobre las 14 horas del sábado redujeron a los funcionarios que los custodiaban. Eran tres en total, dos de ellos provistos de escopetas y el tercero a cargo de un can entrenado especialmente para estas tareas. A pesar de estar armados los policías fueron reducidos por los reos, que los maniataron, al tiempo que asesinaron al perro.
Se apoderaron de las armas y un equipo de comunicación del estilo handy y comenzaron a correr en dirección a la zona sur del cercado externo. Se desconoce si tenían algún tipo de coordinación con gente de afuera, pero se pudo establecer que para continuar el escape emplearon un auto, que posteriormente fue ubicado por la Policía, al igual que una escopeta calibre 16 y el handy. En este contexto fue detenido Pintos Mendoza.
Este hombre se encuentra incomunicado y de acuerdo a las fuentes requeridas, en la presente jornada deberá declarar ante la Justicia de San José.
Cercados
Teniendo en cuenta la zona en la que fueron recapturados dos de los escapistas, las autoridades que comandan el megaoperativo sospechan que tanto González Núñez como González no pueden estar muy lejos. Por eso la mayoría de los recursos se concentran en la zona maragata de Delta del Tigre.
Hasta altas horas de la noche el inspector Sande se encontraba en el escenario de operaciones. A los elementos humanos y materiales se suman los perros adiestrados, que al mejor estilo de las películas que tratan sobre la evasión de peligrosos delincuentes, persiguen el rastro de los convictos. A última hora de ayer se tenían expectativas en torno a la posible detención de los individuos, al tiempo que se coordina otro tipo de actuaciones ante la eventualidad de que los prófugos hayan logrado sortear el cerco y se encuentren o bien en Montevideo o en otro departamento limítrofe.
Sus rostros fueron rápidamente enviados a todas las Jefaturas de Policía, a los efectos de que se encuentren en estado de alerta máximo. No es un detalle menor que los buscados sobre sus espaldas delitos tales como homicidio y rapiñas, lo cual podría motivar que al verse rodeados puedan recurrir a la toma de rehenes. Todavía tienen un arma. *
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