Se suicidó creyendo que la había matado
Sobre las 5.45 de la víspera se recibió un alerta en la Seccional 12ª, mediante un llamado desde la Mesa Central de Operaciones, dando cuenta de un hecho de sangre que se había registrado en una vivienda emplazada en Enrique Castro y Aparicio Saravia. Hacia el lugar se dirigieron varios móviles, que se encontraron con un baño de sangre dentro de la finca en cuestión.
Al ingresar hallaron aún con vida, pero gravemente herida, a María Duarte, oriental de 47 años. La trasladaron a la Policlínica Santa Rita, donde se le diagnosticó «herida de bala en brazo izquierdo y hemitórax derecho». Posteriormente fue derivada al Hospital Pasteur, en donde permanece internada en estado reservado, según el parte médico emitido en horas de la tarde.
Por su parte, en la escena del hecho el personal actuante ubicó en una de las habitaciones, y recostado en posición de cubito dorsal sobre un sofá, a quien fuera identificado como RMM, oriental de 58 años. A su lado, sobre una mesa de luz, estaba el revólver calibre 32 marca Tanque, con el que había intentado asesinar a su compañera y con el que posteriormente se suicidó de un tiro en el cráneo.
El arma estaba colocada en ese lugar debido a que personal médico que entendió en el caso la retiró del lugar donde había quedado para poder asistir al individuo. Sobre las circunstancias del caso aportaron testimonios el hijo y la hija de ambos protagonistas, de 22 y 28 años. Dijeron que sus padres comenzaron a discutir y que el hombre sacó a relucir un arma de fuego, accionándola varias veces contra Duarte, para después autodispararse.
Trabajó en el lugar personal de Policía Técnica, al tiempo que los antecedentes del caso fueron elevados al magistrado penal correspondiente.
Murió
Por su parte, desde Canelones la Jefatura de Policía informó que falleció el joven de 26 años que días atrás fuera ubicado en las afueras de su humilde vivienda gravemente herido de bala. Como informara LA REPUBLICA en su oportunidad, personal de la Seccional 26ª de Paso Carrasco concurrió a la zona de Rambla Costanera y Camino Carrasco.
Allí advirtieron que Luis Eduardo Silva Carballo de 26 años estaba siendo trasladado en un carro tirado por un equino a un centro asistencial, siendo entonces cambiado al móvil policial. Al llegar al nosocomio fue asistido y derivado al Hospital Maciel, donde finalmente murió al no reponerse de las lesiones.
El caso viene siendo investigado por la comisaría de la zona, en coordinación con el Departamento de Homicidios de la Dirección de Investigaciones, cuyas autoridades notificaron del deceso del joven al magistrado de la Costa.
Homicida procesado
Y como resolución de otro sangriento episodio, al cierre de la presente edición el juez Penal de 9º Turno procesó con prisión como «autor inimputable de un delito de homicidio» a Juan Carlos Silva Olivera de 31 años, al tiempo que dispuso su internación en la sala de seguridad del Hospital Vilardebó. El fallo del magistrado se relaciona con el macabro crimen ocurrido el viernes pasado en la Ciudad Vieja, y del cual se informara ampliamente en la pasada edición.
Olivera confesó ante personal de la Seccional 1ª y la Justicia cómo fue que mató a Omar Fernando Rodríguez, oriental de 51 años. Con un cuchillo le cortó el cuello luego de haber discutido por un tema de celos, ya que ambos formaban pareja desde hacía dos meses. El asesino ocultó el cadáver debajo de una cama y había empezado a mudarse a la finca de su pareja junto a su madre y una prima.
El padre del fallecido, extrañado por la ausencia de su hijo, se presentó en la Seccional 1ª el miércoles de tarde. En rápidas actuaciones los funcionarios esclarecieron el caso. *
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