El tren
Hay una imagen nostálgica del ferrocarril. Viejas estaciones, atestadas de gente, con trenes llegando y partiendo. Manos alzadas, saludando, allá y acá. Una vida de palpitaciones, emotiva, significante. Es la imagen guardada por la memoria y tiene que ver con la identidad nacional. El país moderno se terminó de hacer, yo creo que para bien, gracias al ferrocarril.
Hay otra imagen, esencia de la anécdota autóctona, que tiene que ver con la tecnología, la economía y la política. Tanto tecnológica como económicamente, el ferrocarril no ha dejado de ser, y lo es cada vez más en el mundo desarrollado, el medio de transporte más versátil y barato y menos contaminante. Sin embargo, desde el punto de vista político, en el Uruguay luego de la dictadura, los gobiernos se han dado el lujo, contradiciendo al sentido común tanto como a la verdad, de empujarlo a una progresiva dilución; para ello, y uno tras otro, lo han administrado sin inteligencia, inflando sus costos y no invirtiendo lo necesario, hasta darle el jaque mate.
De este modo, el ferrocarril –que podría contribuir a la reactivación económica– ha devenido paradigma de la incompetencia de unos partidos políticos a cuya sombra, durante diecisiete años, han brotado la torpeza, la corrupción y las artimañas.
Ahora, en medio de la crisis más grave de la historia nacional, a no sé quién se le ha ocurrido derivar AFE al Ministerio de Transporte y Obras Públicas. Lector, me importa un rábano la cuestión del rango legal; pero tamaña propuesta, si se transforma en una realidad, no provocará otra cosa que adelantar el certificado de defunción del ferrocarril.
Está bien: usted puede argumentar que con un sistema financiero infartado, el default balanceándose sobre nuestras cabezas, el desempleo eyectado a la mierda y una economía cuadrapléjica, sólo a un pelotudo como yo se le ocurre ocuparse del tren.
¿Sabe qué? A veces, concédamelo, la incapacidad de una administración se mide mejor por su impericia –y soy sublimemente piadoso en la adjetivación– para resolver los asuntos más sencillos y evidentes. *
Compartí tu opinión con toda la comunidad