La tragedia de los ahorristas

 

El 29 de julio del presente año, el día de los «ñoquis», a los ahorristas nos metieron la mano en el bolsillo, nos confiscaron todo nuestro dinero depositado en los Bancos «Comercial», «Crédito», «Montevideo – Caja Obrera», y reprogramaron los depósitos del Banco de la República Oriental del Uruguay, ordenándole por ley al Banco que se haga cargo de los ahorristas del Banco Hipotecario del Uruguay, que está en quiebra.

Los ahorristas, que son la sangre del país, fueron violados en sus derechos constitucionales, en los derechos humanos y en el secreto bancario a través de leyes inconstitucionales. «Banco Comercial» y «Banco Montevideo-La Caja Obrera», fueron saqueados por los hermanos Röhm y la familia Peirano respectivamante, y el «Banco de Crédito» abandonado a la deriva por la «Corporación Nacional para el Desarrollo». Este banco pudo ser salvado por la Corporación, pero ésta se constituyó en su destructora.

La respuesta del gobierno no se hizo esperar: tres prórrogas de 30 días al hilo, causando la zozobra de la salud de los ahorristas, matando de hambre y salud a algunos y a los demás haciéndoles perder su cordura.

Una nueva prórroga hasta el 15 de noviembre próximo entierra así las ilusiones de los ahorristas que, no viendo salidas, son sumidos en la desesperación. La preocupación gana a los patriotas que dejaron sus depósitos en el país, haciendo su sufrimiento mayúsculo al saber que muchos de los políticos habían retirado sus ahorros antes de la situación mencionada. Para el ahorrista, el político se ha transformado en una mala palabra, debido a que en vez de soluciones les dan a los ahorristas un rosario de palabrería altisonante.

Cómo van a confiar estos patriotas en los Bancos, que no ofrecen garantías, porque la Superintendencia de la intermediación financiera del Banco Central del Uruguay, su contador Barrán, dice que no tiene suficiente personal para controlar a los Bancos y por doquier uno ve que en los bancos sobra personal. No hay la menor duda de que, como hace 100 años, los ahorristas sólo confiarán en el «Colchonbank» . Los ahorristas se sienten perseguidos por el Gobierno, confiscados sus ahorros, y ven que por regla general, sus problemas no son divulgados por la mayoría de la prensa, radio y televisión (aunque ahora tenemos un espacio en Radio Fénix los domingos de 10 a 11). Es en esta guerra donde Quijote lucha contra los molinos de viento y le dice a su escudero: «Ladran Sancho, señal que cabalgamos».

Esta caída de los cuatro Bancos y la reprogramación en el BROU y BHU, en caso de que no se logre su reapertura prepara la caída de varios bancos más y la ida del país de otros, colocando al sistema financiero al borde de la quiebra total. En un país donde el spread del dinero deja una utilidad del 200 al 300% anual no vemos que con esa ganancia y aun con una alta morosidad se pueda perder dinero. Los buitres se están haciendo su agosto en noviembre, con los Bonos y Certificados a costa de la grave pérdida para el Estado y los ahorristas respectivamente y no existe la menor duda de que los Bonos del Tesoro que hoy en día pareciera que están en alza, se van a pique. *

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