Inaudita violencia

Nuevos hechos de violencia, tan insólitos como inútiles, se verificaron ayer al término de la asamblea en que los trabajadores municipales levantaron su conflicto. En esta ocasión los periodistas fueron el centro de la furia de un grupo de inadaptados que cebaron un odio en fotógrafos, cronistas y camarógrafos que esperaban, fuera del Palacio Pañarol, el desenlace de la reunión.

Fue un patético patoterismo, tan cobarde como atroz, el de esas minorías incapaces de imponer sus ideas en el marco de un diálogo normal, tal como se acostumbra en nuestro movimiento obrero, donde las discrepancias se diluyen cuando las mayorías y las minorías, en el marco del ámbito democrático de la asamblea, dirimen las discrepancias.

Ayer igualmente, pese a la violencia de estos inadaptados que deberían responder por los delitos cometidos ante la Justicia, la huelga llegó a su fin con un gremio –Adeom– maltrecho, con heridas que le costará cerrar en mucho tiempo.

Es bien claro que violentos inadaptados no pueden mancillar la tradición de nuestro movimiento obrero, agrediendo a mansalva a sus propios compañeros de trabajo, creando bataholas insólitas y golpeando a periodistas que cumplían con la tarea de recoger información.

Lo ocurrido muestra que sectores de nuestra sociedad están gravemente enfermos, por causas que se deberán examinar y que, por supuesto, tienen vinculación con diversos elementos. Sin embargo muchos de ellos, que afectan a infinidad de uruguayos, no son preponderantes entre los trabajadores municipales cuyo «patrón» es muy diferente de los que explotan a los trabajadores. Por ello lo ocurrido es doblemente sorprendente.

¿Cuáles son las causas de lo ocurrido? Es un tema para analizar, porque no es posible que estos inadaptados sigan enturbiando la vida de una sociedad, como la uruguaya, que ya es agredida por una política económica tan torpe como extranjerizante. Una sociedad que debe reencontrarse a sí misma, para que en un camino de unidad pueda sortear, uno a uno, los obstáculos que tiene en su camino hacia la reactivación económica y la felicidad colectiva. *

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