Inmovilidad
Antonio Pippo
Si tuviese que describir con una sola palabra la patología que aqueja a este gobierno, yo postularía el vocablo «inmovilismo». No es ninguna originalidad –eso sería imposible para mí– pero lo puedo fundamentar sin inconvenientes.
En «A través del espejo», Alicia y la Reina Roja están corriendo una carrera. Cuando han corrido hasta quedar sin aliento, Alicia, sorprendida, comprueba que están exactamente en el mismo lugar. Y entonces la Reina dice: «Aquí, para permanecer en el mismo lugar hay que correr tanto como tú. Si quieres llegar a otra parte, debes correr por lo menos el doble de rápido». Esta especie de parábola explica, con cierto humor, el grado de quietud del gobierno.
Tomemos un solo ejemplo, porque es suficiente. Se dijo: hay que achicar el Estado, hay que hacer la reforma política, hay demasiados ministerios; sin embargo, al acordar la coalición, Batlle agrandó en vez de reducir. Ahora que los blancos se han ido, amenaza de nuevo con aquella prometida jibarización; es obvio que en el Parlamento le faltarán los votos. Al terminar esta peripecia habrán transcurrido tres años de un gobierno que, en un asunto tan trascendente, y a las pruebas me remito, no se ha movido un centímetro.
Algo parecido ha ocurrido con la creación del sistema nacional de salud, con los acuerdos comerciales para promover las exportaciones y, en fin, entre otros supuestos propósitos, con las anunciadas políticas para enfrentar el desempleo y la crisis habitacional.
Esto demuestra dos cosas: una, las coaliciones al estilo vernáculo no sirven para nada, salvo para perder el tiempo y agrandar lo que se había prometido achicar; otra, un gobierno aislado, con sus socios en retirada, seguirá tan cuadrapléjico como antes –qué panorama, lector– o peor.
Salvo, claro, que se convierta en el inesperado sujeto de un fenómeno tan inexplicable como el que cambió la vida de Thomas Carlyle. Hasta los tres años no habló una palabra y un buen día, oyendo llorar a su hermano, dijo de pronto: -¿Qué te aqueja, Jock?
Y toda la familia quedó despatarrada de la sorpresa. *
Compartí tu opinión con toda la comunidad