Indiscutible respeto por los trabajadores

Si existe un tema atrayente para reflexionar es la situación conflictual que se verifica en la Intendencia de Montevideo, que en razón de la profunda crisis que vive el país, y tratando de evitar un agravamiento de la situación de los contribuyentes y de la propia IMM, comunicó a sus trabajadores la imposibilidad de cumplir con el incremento salarial fijado en el ciento por ciento del IPC del último semestre.

La respuesta de los trabajadores fue dura y diferente a la de otros sectores laborales golpeados por la crisis que han tenido que aceptar rotaciones en el seguro de paro, despidos, reducciones salariales y mil situaciones negativas más, todas ellas producto de la destrucción de riqueza que ha producido la mayor caída anual del Producto Bruto Interno de la historia del Uruguay, alrededor de ocho mil millones de dólares previstos para el año que corre.

El enfrentamiento planteado aparece en el marco de una comuna en la que gobierna la izquierda, que lleva tres períodos al frente de la misma. Gobiernos, en los tres períodos, que han sido atípicos por el respeto extremo que se ha tenido con sus trabajadores.

En la IMM los sueldos se abonan en el último día hábil del mes corriente, se han establecido incrementos que han mejorado la situación salarial de los funcionarios, los que además cuentan con seguros médicos y otros beneficios que se han ido acumulando. Esa situación es diametralmente opuesta a la que viven los funcionarios de otras reparticiones oficiales y, también, de otras comunas.

Es evidente que la IMM no puede cumplir en este momento con el convenio firmado por carecer de fondos, además por entender con acierto sus gobernantes, que no es de recibo incrementar la presión tributaria sobre una población que ha llegando al límite de su capacidad de pago. Pues esa enmienda sería peor que el soneto, lo que nadie puede discutir.

Quizás podamos entender el resultado de la asamblea en que se facultó a la directiva de Adeom al inicio de una huelga por tiempo indeterminado, la que tendrá –de desencadenarse– consecuencias muy graves sobre Montevideo, la IMM y los propios trabajadores municipales. El conflicto parece artificial porque es producto de una «interna» muy difícil que se verifica en la propia Adeom, en donde las posiciones «comprensivas» se enfrentan al fervor de los que quieren lograr el objetivo «maximalista», pero enancado a un convenio firmado en otras circunstancias del país, cuya concreción, con la aplicación de esas medidas de lucha, se alejará cada vez más en el tiempo.

Son momentos para la pausa y la reflexión sopesando todos los elementos, teniendo especialmente en cuenta la situación de crisis que vivimos todos los uruguayos. En todo caso el convenio firmado, hoy inaplicable, es otra expresión más del respeto del gobierno comunal para con sus trabajadores.

Toda una problemática que fue resumida, justamente, por el doctor Tabaré Vázquez, aclarando que la izquierda cumplirá, cuando sea posible, con lo acordado. *

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