Un "guisito’e pobre…"

 

Entre otras tantas cosas que se nos ha llevado la crisis globalizada que sobrevivimos, están aquellas verdaderas «festicholas» dominicales en familia con asados más que generosos y ravioladas casi exóticas hoy en día.

Aquello tan nuestro de «donde comen dos comen tres y donde comen tres comen cuatro» y así sucesivamente, se convertía en una especie de culto cotidiano. Yo recuerdo siempre a don Alejandro, mi inolvidable viejo, que masticando aquel pucho que le amarilleaba el bigote, salía presuroso a abrir la puerta de calle cuando sonaba el timbre y volvía gritándole a la vieja: Ché Lala… echá una papa más en la olla que cayó fulano con fulanita… y allí nombraba al imprevisto huésped de última hora y su acompañante.

Hace unos pocos días, me vino como una especie de nostalgia sensiblera y uno de esos domingos, invité a tres o cuatro parientes a pasar un rato en casa. Y les dije: miren ché que la cosa ya no es como antes… -Dejate de joder; … nosotros con un guisito a lo pobre nos arreglamos che… -me respondieron- lo que importa es estar juntos… Y entonces salí a hacer las compras para un guisito «e’ pobre…». Como el fin de semana estaba anunciado como de los últimos fríos del invierno, decidí despedirlo como se merecía con un criollísimo y proletario guiso de arroz con porotos, desde siempre, desde nuestra infancia, un plato de pobre…

Y puse manos a la obra. El menú lo arreglé tal como lo había previsto, con un guiso de arroz con porotos, un litrito de vino suelto del barato, una botella de agua mineral y naranjas de postre. Además por supuesto, pan flauta del de oferta en el supermercado.

Lo increíble fue cuando saqué las cuentas: Medio kilo de porotos: $ 42 ,medio Kg. Carne $ 26; Medio Kg. Arroz (de oferta en Manzanares) $ 6; Un cuarto Kg. Cebolla seca $6; 2 zanahorias $ 3; un paquete de extracto de tomates chico $ 8; Medio Kg. papas $ 6; Un morrón rojo grande $ 5; Más o menos 50 cc de aceite de soja (de oferta) $ 2; Un chorizo $ 12; promedio orégano, ají molido, sal, etc. $ 4; Dos flautas de oferta $ 17; Un litro de vino barato $ 18; Una botella de agua mineral de dos litros $ 9; 100 grs. de queso rallado $ 15;Un Kg. Naranjas $ 8; Promedio estimado de gasto de gas de garrafa $ 10.-(hervir los porotos y todo eso lleva mucho tiempo encendidas las hornallas):Total del «guisito ‘e pobre»: $ 197.

 

Comimos cuatro personas, nada abundantemente (sólo dos repitieron, un primo y mi hijo, yo como vi que no alcanzaba manifesté que estaba satisfecho y hasta me acaricié la panza como demostrando que estaba pipón) lo que significa que redondeando fueron casi $ 50 pesitos por comensal en una «comida ‘e pobre», un guisito a la antigua, proletario y caldudo como decía el viejo.

A la noche, cuando ya la visita se había ido, para la hora de la cena me picó el bagre y fui a la cocina. Busqué la olla del guiso para ver si podía rescatar algo cuando sentí la voz de mi hijo que me decía: «No te molestes viejo… el raspado ya me lo comí yo… si querés lavarla, el pulidor está abajo de la mesada…». Resignado, me preparé un mate y me senté a mirar televisión. Un ministro, no sé de qué, decía en un reportaje que a pesar de que la situación era difícil, si se acataban las pautas establecidas por el FMI, el país iba a lograr salir de la crisis.

Mientras echaba el agua caliente en el termo, un chorro hirviendo me cayó en la mano: ¡la puta madre que te parió!, dije. Lo que no me acuerdo si fue por la quemadura o por el ministro… *

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