Un desalojo represivo anunciado
OTTO RADICCIONI
La permanencia obstinada y heroica, durante más de 40 días, ha constituido un ejemplo de la enorme voluntad de lucha y razones que como siempre ha hecho carne y conciencia en nuestra juventud estudiantil, comenzando naturalmente por el sector que vive y desarrolla cultural y científicamente en forma concentrada en sus centros estudiantiles, proyectándose para una futura y próxima función técnica, intelectual o profesional de un país que fue.
Lo real que existe para esos jóvenes que se sacrifican, son espurias reformas impuestas desde el extranjero, por las remesas de millones de dólares regalados entre las multinacionales de informática –con robo de 350 computadoras en su mayoría localizadas en el Edificio Libertad sin procesamientos y menos condenas– y los directores Carbonell, Bonilla y Cía. más todos los secretarios, gerentes asesores, consultores y supercontratados en dólares, que privilegiadamente se regodean desde los más modernos automóviles a computadoras personales.
En toda esta situación, un sector importante juvenil –en especial los más jóvenes de la secundaria– han querido alargar una lucha general, en momentos en que toda la estafa y bancarrota bancaria, la devaluación, los corrallitos, la Rendición de Cuentas, daba una situación objetiva que imponía la movilización de todos los sectores sociales del trabajo en el campo y la ciudad. Desde el productor o ahorrista al funcionario público, del estudiante al desocupado, desde el jubilado a la madre sin alimento para sus hijos, todos estaban convocados por la inicial ocupación de los liceos, los locales de UTU, el Instituto de Educación Física, que arrastraron a los universitarios a acompañar ese inicial campanazo juvenil.
Las plataformas reivindicativas tomaban las carencias de sus locales, la falta democrática de derechos gremiales, el rechazo a la retrógrada y reaccionaria Rendición de Cuentas, hasta por el no pago de la Deuda Externa.
Una vez más, primó la parcialización de las luchas con paros de dos o tres horas presionando rutinaria e infructuosamente al Parlamento, con dos ejemplos claros. Por un lado, la ausencia por COFE –sin autoridad alguna ante el funcionariado– de una movilización como parte de un verdadero Plan de lucha del PIT-CNT, reivindicado por la huelga general propuesta por los centros secundarios ocupados.
El otro ejemplo de la peor negociación con el gobierno lo constituyó el levantamiento del resuelto paro y movilización con motivo del arribo del mensajero imperialista, el secretario del Tesoro O’Neill.
Del punto de vista político y táctico quedaba claro que una vez más como cuando la privatización del sistema jubilatorio por la Ley 16.713 (AFAP), el inaudito Impuesto a las Retribuciones Personales, como cuando la privatización del agua en Maldonado o de la playa de contenedores del Puerto, y tantas otras privatizaciones parciales, o la última violación constitucional al derecho de plebiscito solicitado por casi 700 mil firmas, la concepción y el método parlamentario ha primado, pesando la política del FA-EP desde su bancada. Lo desprolijo, dividido y estéril de ella, sacrificando la actividad y movilización independiente del movimiento sindical, mal llevado por la actual dirección del PIT-CNT, ha alejado las bases, los desocupados, los barrios e incluso a los estudiantes ahora. Estos lo han vivido desde hace años, los secundarios que son los más rebeldes a todo verticalazo, los universitarios, los industriales-técnicos, están separados, descoordinados, sin una unificación real en base a la democracia e independencia gremial, sacrificadas por la izquierda grupal o partidista. Un ejemplo, el levantamiento de la ocupación del Instituto Tecnológico en Batlle y Ordóñez y Gral. Flores rompiendo el acuerdo de los centros ocupados y ocultando la denuncia del grupo fascista que violando la autonomía de la enseñanza usaba una buhardilla en ese local. Así, las mejores y generosas intenciones de los secundarios, sufrieron el escepticismo y la desconfianza ante una nueva e inútil pérdida de esfuerzos, por lo que es lógica la no participación de la mayoría, y ni que hablar del interior aislado.
Se llegó así a sucesivos levantamientos de ocupaciones, que no eran otra cosa que «entierros de lujo» de un nuevo pero limitado esfuerzo juvenil. Con toda su experiencia y base social popular, los secundarios del Miranda y del Cerro decidieron sacrificarse con «todas sus consecuencias» para mostrar que «la peor lucha es la que se abandona». Desde el ejemplo del Che, la comuna de París, la Intifada palestina, los jóvenes en Argentina, o incluso ese digno hermano inmolado en el «palazo» de las leyes –porque son sólo palos que desde él propinan al pueblo y al país–, nuestros jóvenes hijos han querido dar un mensaje a la ciudadanía toda: la resistencia en base a sus inteligentes ideas de reclamos generales por y para todos, se defienden con todo, y hoy junto a sus profesores y padres la lucha continúa, en la reunión realizada en la plazoleta 1º de Mayo, manifestando y cortando el puente del Mugiente, preparando asambleas y manifestaciones, el próximo paro y siguientes luchas por la renuncia del Codicen, del ministro del interior, del comisario del Cerro.
La feroz represión de la patota fascista policial y granadera, simplemente mostró todo el odio y estructura delictiva represiva contra jóvenes y menores de edad, ya avanzada cuando el Poder Judicial con complicidades seudolegalistas adaptadas a «todo» obligaron inconstitucionalmente a menores y gremialistas a ir a declarar ante jueces. El odio y violencia volcada a las dos de la madrugada contra nuestros valerosos jóvenes –«hijos de puta, perras, putas», piñas, patadas, lesiones de todo tipo y fichaje para los fascistas de García Pintos– fue ambientado por el aislamiento de quienes están jugados a un futuro gobierno administrador de la crisis y opuesto a la intervención y movilización independiente popular y ciudadana. Represores y democratistas, son dos caras de una misma moneda capitalista, que en Uruguay se desfibra y desnuda rápidamente con la violencia irreversible de esa descomposición y recomposición institucional antidemocrática del sistema.
Todo esto es necesario analizar, abrir su discusión, porque no aceptamos mecánicamente el asesinato de los Giácomo Mateotti, Salvador Allende, pero más que nada no queremos jóvenes generosamente en primera línea sacrificados, desde el mayo francés al 11 de setiembre de Chile. La historia es científica y rigurosa.
Sólo los «recalcados mentales» al decir del Che tropiezan dos y veinte veces en la misma piedra asesina del estado capitalista.
Si «el camino al socialismo está empedrado de derrotas» (R. Luxemburgo) no lo multipliquemos estúpidamente, más cuando los jóvenes del Miranda y del 11 del Cerro, como ayer del Dámaso y tantos otros nos marcan a fuego. Como igualmente nos convocan los jóvenes marchando en Washington contra el FMI, el BM, los 4.000 intelectuales y artistas norteamericanos o los 250 mil en Londres, llamando a favor del pueblo de Irak contra la guerra de Bush.
O los indígenas latinoamericanos contra las multinacionales y las privatizaciones, o los jóvenes piqueteros organizando cientos de ollas populares y trabajos comunitarios, junto a los trabajadores autogestionando 150 fábricas en Argentina. O Chávez y los Círculos bolivarianos refundando un nuevo Estado en Venezuela.
Por este presente de nueva primavera juvenil estudiantil, gracias a quienes luchan por nosotros, por todos, y que desde el Miranda y el Cerro nos han dado tan digno ejemplo de vida generosa e inteligente. *
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