Los que aplauden las medidas: la Unión de Exportadores
JOSE LUIS SAMPAYO PIREZ
Las rebajas de sueldos y pasividades trajeron aparejado el repudio casi generalizado de todo el país, no sólo a la política económica que el equipo de gobierno aplica contra los más desposeídos, sino también contra las corporaciones oligárquicas que son las constantemente beneficiadas con las decisiones políticas.
Uno de estos grupos está conformado por la Unión de Exportadores del Uruguay. Los logros de esta corporación demuestran por sí solos su influencia en las decisiones de gobierno y una forma de poder ejercido «detrás del trono». Claro, esto no es nuevo y todos sabemos que ningún afiliado al PIT-CNT está a cargo de una secretaría de Estado. Pero las evidencias también son demostrativas de qué forma un gobierno es ejercido para favorecer a los que más tienen.
La UEU conforma uno de los poderosos lobbies que conjugan varios de los factores que dan como resultado el Uruguay de hoy. Han logrado la devolución de impuestos en una cifra que según el ministro Bensión ronda los 90 millones de dólares anuales, lo que en otras palabras significa que el gobierno, subvenciona a estos exportadores sin discriminar lo que es necesario subvencionar y qué no. Hace lo mismo que los Estados Unidos y la Unión Europea, a los que critica porque dice que esa situación no permite que crezcan nuestras exportaciones. Desde luego que lo devuelto por impuestos es sustituido por otros impuestos, como por ejemplo el IRP, que pagamos los que generamos la exportación pero que no somos exportadores. Este grupo de presión es muy reducido pero también muy fuerte dado que su componente mayor es parte del sistema financiero. Varios de los que integran la Unión de Exportadores del Uruguay, integran, directamente o por intermediarios, la Asociación de Bancos del Uruguay. Debemos establecer que hay una diferencia entre quienes integran poderosos grupos económicos dedicados a la exportación de varios rubros tradicionales y quienes exportan lombrices, por ejemplo.
Una de las figuras visibles de este grupo es su presidente, el contador Daniel Soloducho, que fue uno de los primeros en aplaudir la devaluación de la moneda porque ello significaba la posibilidad de colocar el stock exportador en condiciones competitivas con Brasil y Argentina. No se vayan a creer que la alegría venía por el aumento de sueldos a sus obreros de Dancotex o por el incremento de los puestos de trabajo, no, nada de eso. Vamos a esbozar una pequeña reseña sobre algunas particularidades de Daniel Soloducho, que no es exportador de lombrices.
El Grupo Soloducho se vinculó hace treinta y seis años a la industria textil, cuando Isaac Soloducho se trasformó de accionista en presidente del directorio de Paylana S.A. A pesar de haber transcurrido tanto tiempo, hoy el clan se mantiene en la dirección de la empresa. Los obreros de Paylana fueron de los que más sufrieron la represión antisindical en la época de la dictadura y esa situación persiste a pesar de las denuncias del Congreso Obrero Textil. Hace unos diez años cerró SADIL, industria textil que tenía su planta en Veracierto entre Hernán Gómez e Isidoro Larraya. Daniel Soloducho arrendó una parte y comenzó a funcionar Dancotex, dedicada al rubro textil también y a la exportación de telas. En 1989 el clan Soloducho estaba vinculado al Grupo Parietti Simpson y al Grupo Olaso Marín en Paylana, pero manejaban, además de inversiones en Argentina, las empresas Pacu, Nido, Tiperari, Mintex y Acrel S.A., datos incluidos en «El Poder Económico» de Luis Stolovich, José Manuel Rodríguez y Luis Bértola.
El presidente de la Unión de Exportadores del Uruguay paga salarios miserables a sus obreros y además, hace cinco años que reciben el mismo sueldo. En estos cinco años el costo de vida aumentó un 41,93 % y entonces Daniel Soloducho, en octubre pasado les dio un premio a sus trabajadores. Les rebajó un 10 % los salarios a los que ganaban hasta 4.000 pesos mensuales y un 20 % a quienes ganaran más de eso. El que no aceptó hoy está en la calle, despedido. Como se ve, hay exportadores expoliadores y explotadores.
Pero además es bueno tener en cuenta que, el 27 de junio del año pasado, el compañero Alberto Melgarejo, secretario del Congreso Obrero Textil, en entrevista difundida en el programa «En perspectiva» y realizada por Emiliano Cotelo en CX 14, manifestó que los trabajadores de Dancotex que concurrían a las convocatorias del COT, eran seguidos y al otro día despedidos de la fábrica, lo que trasunta que en Dancotex se ha creado un verdadero Departamento de Información e Inteligencia.
Pues bien, a esta clase de exportadores, el gobierno los subvenciona, mejor dicho, les incrementa sus cuentas bancarias con 90 millones de dólares anuales. Si a ello le sumamos que les pagan las facturas a UTE con certificados de crédito de IVA, hacen el pasaje del Imesi a IVA en las facturas de UTE también, tienen convenios con Antel por el uso de Ancel para sus socios y todavía no pagan aportes patronales al Banco de Previsión Social porque fueron exonerados por un Poder Ejecutivo muy dadivoso con ese sector, nos damos cuenta fácilmente para quiénes se gobierna hoy. Toda esta gama de regalías las tiene la Unión de Exportadores del Uruguay.
Pero la prueba más contundente de la influencia de este grupo de presión en las decisiones de gobierno se manifestó hace unos días. En el ya clásico almuerzo de la Asociación de Dirigentes de Marketing, llevado a cabo el 26 de junio, el ministro de Economía, Alberto Bensión, manifestó «… hemos definido esta medida de reducción a cero de la devolución a cero de la devolución de impuesto a las exportaciones…». Menos de veinticuatro horas después trascendía que el anuncio de Bensión había sido una broma para que el almuerzo le cayera mal a varios de los asistentes. Esto fue lo que creyó la mayoría de la población, porque de otra forma no se explica que, en pocas horas, los gobernantes revirtieran una decisión que forma parte, por lo menos en la suposición de la gente, del estudio, manejo, planificación y ejecución de la macroeconomía de un país.
Nada menos. Si en ese mismo contexto trabajadores, jubilados y pensionistas son privados de parte de sus menguados salarios y pasividades porque no tienen la influencia de la Unión de Exportadores en los ámbitos de gobierno, debemos pensar que éste no es ya solamente elitista, sino que los hechos consumados nos hacen sospechar que también es corrupto… ¿o no? *
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