Escrito por: Escribe Alberto Caymaris
El pedido y la concesión de un laudatorio “perdón” fue colocado en los últimos dÃas como el eje de una solución en el tema de los desaparecidos por los medios, las personas y los grupos de poder que pretenden que no hay luz al final del sendero que empezó a caminar el Presidente de la República Jorge Batlle. Sin embargo, deberÃa resultar fácil llegar a la conclusión de que la cuestión de perdonar o ser perdonado no es prioritaria a la hora de abordar el asunto.
¿Es acaso esperable que los representantes emblemáticos de la represión militar pidan disculpas? ¿Es posible que personajes como Iván Paulós digan otra cosa cada aniversario del 14 de abril? ¿Existe alguna posibilidad de que los presidentes del Centro y del CÃrculo Militar hagan algo diferente que reivindicar la dictadura y sus consecuencias?
Y si lo hicieran (que no lo harán) ¿se les puede pedir a los familiares de los desaparecidos, los únicos que pueden perdonar en este caso, que los disculpen por la cárcel, la tortura, el asesinato y la desaparición de sus seres queridos?
Absolutamente no.
El perdón, en esta ocasión, sólo servirá como mecanismo mediante el cual el Estado, a través de su representante máximo, el Presidente de la República, reconozca y asuma la responsabilidad oficial por las violaciones a los derechos humanos que se cometieron durante el gobierno militar.
Este compromiso ya fue asumido por el Presidente Batlle dÃas atrás, pero el sendero no termina ahÃ. En realidad, estamos a mitad de camino, diciendo una verdad a medias.
La otra parte de la obligación del Estado, en realidad la principal, es decirles a los familiares qué fue lo que ocurrió, cuándo, cómo y dónde con sus seres queridos. Este paciente y tolerante reclamo, que ya cumple quince años, también fue legitimado por el Presidente de la República desde el dÃa de su asunción el 1º de marzo.
La posición del Presidente es la única que importa en este caso.
Entonces, ¿vale la pena seguir discutiendo si es posible perdonar o ser perdonado, cuando lo que realmente importa es saber la verdad?
Absolutamente no.
Y tampoco importa ya lo que opinan a este respecto los representantes emblemáticos de la represión militar, lo que digan personajes como Iván Paulós en cada aniversario del 14 de abril, lo que reivindiquen los presidentes del Centro y del CÃrculo Militar o lo que sostenga en defensa de todos ellos y de sà mismo el ex presidente Julio MarÃa Sanguinetti.
Y si no, que le pregunten a Juan Gelman.
* Editor de PolÃtica de LA REPUBLICA
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