Se nos van más de dos uruguayos por hora
JORGE R. BRUNI
Treinta mil en 18 meses, 1.666 por mes, 55 por día, casi 3 por hora.
Son los uruguayos que se fueron.
El Uruguay no tiene futuro, salvo que se le siga sacando plata a los trabajadores y jubilados.
Es de fundamental trascendencia para el futuro de nuestro país, esencialmente el año 2004, seguir sacándole plata a trabajadores y jubilados.
El mundo nos va a mirar mal, nos dirán que somos insolventes, daremos malas señales, salvo que se le siga sacando plata a los trabajadores y jubilados.
Estos son algunos de los conceptos que expresó Bensión en su comparecencia durante casi ocho horas en la Comisión de Presupuesto de Diputados. (1)
Estoy tentado de no seguir escribiendo y terminar la cosa por acá, ya que pocas veces queda expuesta en forma tan descarnada, cínica y salvaje, la filosofía ultraliberal, reaccionaria y cavernaria del actual gobierno.
Y la tentación de parar por acá, no es por soberbia, sino porque ¿de qué vale perder el tiempo debatiendo políticas, discusión que necesariamente implica algo de racionalidad, con un representante de una secta de fanáticos extremistas y fundamentalistas, que no gobiernan sino que desprecian a todo lo que los rodea, cuyo sectarismo e intolerancia económica y social, les ha llevado a un grado de fidelidad tal al dogma del mercado todopoderoso y de la privatización, que justifica que se hable de una «verdadera teología del mercado»? (2)
El país tendrá futuro, ha dicho don Alberto, cuando los funcionarios del Estado estén en igualdad de condiciones laborales que los trabajadores de la actividad privada. (3)
¡Mirá vos! Es decir que el país mejorará cuando crezca la desocupación, subocupación o multiempleo, la informalidad, la precarización de las condiciones de trabajo, los contratos basura, la miseria creciente, la infantilización de la pobreza, etc. Porque, salvo que yo esté muy mal informado, ¿no son esas las características del sector privado, donde todo el mundo pide agua por señas?
Más de una vez escribí sobre la realidad en la que vivía Otto Sinzheimer, brillante jurista alemán. Corría el año 1933, época de la Marcha de las Antorchas convergiendo hacia la puerta de Brandemburgo en la Alemania nazi. Es esos días, Don Otto decía que todo se subordina a la lógica de la competitividad, a las leyes naturales de la economía; pululaban los contratos de trabajo precarios y la informalidad.
Cualquier coincidencia con lo que sucede casi 69 años después, es pura casualidad.
Mientras tanto, 30.000 en 18 meses, 1.666 por mes, 55 por día, casi 3 por hora, son los uruguayos queridos que se nos van, en su enorme mayoría jóvenes, ¡vaya a saber adónde! Mejor dicho, sí, lo sabemos.
¿Cómo nos juzgará la historia, si es que la hay? ¿Como la generación que olvidó a sus queridos viejos? ¿La que le mató la esperanza a sus hijos y que los enfrentó a sus padres? ¿La que enterró a gran parte de sus contemporáneos?
(1 )Bensión dijo que de no prorrogar el aumento del IRP más allá de 2004: «No se puede proyectar un futuro para las cuentas públicas» A lo cual agregó que de no ser así «sería una mala señal para la continuidad de la política económica y para ofrecerle al mundo una imagen de solvencia en las cuentas públicas hacia el futuro»
(2) Expresión del Dr. Héctor H. Barbagelata.
(3) El ministro dijo «.. asimilando, en todo lo posible, el nuevo régimen de los funcionarios públicos a las condiciones laborales de la actividad privada». *
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