APROBACION DEL AJUSTE FISCAL

"El tratamiento bala de las propuestas económicas"

La muy concisa expresión del diputado frenteamplista Ernesto Agazzi define un rasgo perverso del estilo de trabajo parlamentario que impulsa y pone en práctica el gobierno de coalición.

Se trata del tipo de cuestiones que van más allá del tema fiscal, ya de por sí suficientemente grave, y hacen a un aspecto esencial de la institucionalidad democrática.

Se podría agregar que también tuvo un «tratamiento bala» el Presupuesto Nacional, donde se aprobaron los nefastos artículos 612 y 613 que abren el camino para la privatización de Ancel. Y que por mal hechos probablemente sean sepultados por la ciudadanía.

«Tratamiento bala» tuvieron también las Leyes de Urgencia 1 y 2 que legislaron a las apuradas y sin pericia técnica sobre una cantidad de materias variadas, como pasos privatizadores hasta sanciones penales para los culpables del delito del «juego de la mosqueta».

A diferencia del movimiento iniciado por el doctor Lacalle («fuegos de artificio» según Tabaré Vázquez), pensamos que el problema central, en materia parlamentaria, no es ahorrar a partir de la disminución del número de legisladores.

La propuesta lacallista, de la más pura estirpe demagógica, muestra que no todas las formas del juego de la mosqueta están siendo adecuadamente controladas. Lo esencial, más que el número, es que el Parlamento esté en condiciones de ejercer cabalmente lo que le indica la Constitución.

En este lance del ajuste fiscalista, se trata de darle la oportunidad a los órganos legislativos de examinar adecuadamente el proyecto de ley, con expertos de la administración o académicos; con empresarios, con los sindicatos y los cooperativistas y demás sectores de la sociedad civil.

Oír para mejorar las normas, oír para prever adecuadamente las reacciones de la sociedad, oír para sentir el palpitar de la gente que habrá de pagar los impuestos y sentirá las consecuencias negativas de los recortes. Nada de eso se puede hacer con el expediente restrictivo y oscurantista del «tratamiento bala».

Razón le asiste al diputado Julio Lara cuando formula dudas acerca de la capacidad real de recaudación de los impuestos votados en los trámites expeditivos que criticamos.

Otro aspecto sobre el que vale la pena detenerse es el voto favorable de la bancada del Frente Amplio-Encuentro Progresista a las normas que establecen recursos para el pago de la cuota mutual para los maestros.

Es absolutamente razonable el voto tal como se sustanció en Diputados. Se trata de una conquista, de un paso adelante de un gremio que está en una situación desesperante. La norma es intrínsecamente buena y, por tanto, merece apoyo. Para la izquierda la conquista de una mejora social, en este caso para los maestros, es una cuestión de principios, atañe a su razón de ser. Este voto favorable se realiza con entera independencia de la decisión, también compartible, de no votar los impuestos tal como lo propone el Poder Ejecutivo.

En otro orden, como suele ocurrir en las sesiones legislativas más prolongadas (ésta, al fin y al cabo, no lo fue tanto) nunca faltan las guarangadas y las salidas de tono. Tampoco faltaron esta vez. Como también suele ocurrir, el vulgarismo y la ordinariez suele ser un estilo al que apelan las derechas en todas partes.

Hace ya mucho tiempo, el viejo Antonio Gramsci advertía acerca de las inconvenientes que aparejaba para la izquierda el empobrecimiento de una discusión a partir del empleo de expresiones fáciles y de lo negativo del empleo del lenguaje procaz en los debates importantes.

Finalmente, parecen fuera de lugar algunas expresiones por parte de los legisladores oficialistas que ligaron el tratamiento de la cuestión del ajuste fiscal con el mantenimiento de la estabilidad política del país.

Sería interesante que el señor legislador de la Lista 15 explicara qué quiere decir con esa afirmación, porque la materia es delicada.

¿Acaso insinúa que si varios de los legisladores del Partido Nacional –como Arturo Heber y Carlos González Alvarez– que con franqueza expresaron sus reservas al paquete fiscalista, hubieran votado en contra y la ley hubiera sido rechazada se estaría poniendo en juego la estabilidad política del país? *

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