Una visita a Cuba
Una visita a Cuba significa una inyección de ánimo.
Más allá de los avatares de la historia y de la vida personal, nos reafirma que lo principal en la persona humana son las ideas y la moral. La ética y el sentido de la vida.
Llegamos para participar en el X Encuentro del Foro de Sao Paulo, que se ha transformado en una cita anual de las fuerzas de avanzada y antiimperialistas del continente. Rodeados por la atención de organizaciones de todo el mundo.
Evento que permite tener una panorámica de la realidad política y social, con visiones criticas y autocríticas variadas.
La presencia de la dirección del Partido Comunista de Cuba, encabezada por Fidel Castro, de figuras políticas como Lula, Daniel Ortega, Shafik Handall, de las fuerzas política venezolanas y bolivarianas, de las organizaciones colombianas enfrentadas a una durísima prueba del Plan Colombia y de tantos otros que reflejan el múltiple y colorido panorama latinoamericano. En ese cuadro la delegación uruguaya transmitiendo la rica experiencia política de acumulación de fuerzas de luchas democráticas y sociales.
De nuestra participación en el Taller de Parlamentarios quiero resaltar la intervención de Ricardo Alarcón, presidente de la Asamblea Nacional del Poder Popular, el Parlamento Cubano.
Llamó a luchar por la paz, contra el terrorismo y por los derechos democráticos.
Definió que la batalla por salvar al mundo es tarea de todos y que en el centro de la opinión mundial está la lucha por la Democracia.
Mientras los sectores guerreristas nos quieren imponer una Nueva Guerra Fría de largo aliento, con tribunales militares secretos, sin garantías individuales y en lo económico aplicar el Fast Track para imponer el ALCA, que más que Libre Comercio a favor de las naciones desfavorecidas, significa libre flujo para los capitales de las transnacionales.
Es posible y necesario incorporar a esta acción mundial a todas las fuerzas políticas y sociales, del signo ideológico que sean, para enfrentar los planes imperialistas.
El huracán Michelle
El huracán que azotó a la isla el 4 de noviembre fue el más duro de los últimos 50 años. Afectó a ocho provincias en las que vive el 53% de la población de más de 11.2 milllones de habitantes. 166.000 viviendas fueron afectadas, y más de 30.000 destruidas.
Una misión de Naciones Unidas analizó el impacto del desastre natural y elaboró una lista de necesidades que incluyen alimentos, vestimentas y artículos del hogar, así como insumos para la agricultura, la construcción, las comunicaciones, la generación de electricidad y la educación.
El Estado se concentra en la fabricación acelerada de materiales para la construcción, con la intención de auxiliar a miles de familias que quedaron sin techo.
Cuando hablamos con Carlos Lage, rodeado por su familia, y recién llegado de Pinar del Río, al término de una recorrida por cuatro aserraderos y una planta de impregnación para proteger los postes, nos afirmaba que el objetivo es reconstruir en un año los daños ocasionados
Un estilo que caracteriza su trabajo es la concreción, quitarle altisonancia a las palabras y darle contenido a los planes. Ponerle nombre y apellido a cada una de las tareas.
Por supuesto que no todo es un lecho de rosas, que dan pelea contra la burocracia y la corrupción, pero maduros en su lucha durante el período especial, hoy se sienten con fuerzas para enfrentar los nuevos desafíos. Serenos, firmes y concretos. Sabedores del impacto que sufrirán por la actual crisis económica mundial, tanto en el turismo como en los precios del azúcar, el níquel y el tabaco, principales aportadores de divisas.
La estrategia en la economía de 2002, ante la coyuntura internacional, es priorizar las necesidades básicas de la población, como la demanda de medicamentos, la salud, la alimentación y la vivienda.
Las transformaciones culturales
Un área donde se perciben avances es a nivel cultural. Me tocó coincidir en mi visita con un nuevo aniversario de la muerte de John Lennon.
Paradojas de la Revolución, los célebres Beatles cuya música no era mirada con afecto hace algunas décadas, hoy inspiran a las nuevas generaciones con su mensaje de paz y humanismo. Denle una oportunidad a la paz (Give peace a chance), fomentó un Festival musical, en la Tribuna antiimperialista «José Martí», en los accesos de la representación norteamericana en La Habana, donde más de cien artistas, trovadores, rapperos, roqueros y conocidas orquestas como Iraquere, homenajearon al más notorio de los Cuatro famosos de Liverpool. Miles de jóvenes, frente al célebre malecón, vivieron con intensidad esta jornada.
A pesar del bloqueo se percibe un gran esfuerzo por abrirse al mundo sin perder identidad cultural.
El reciente Festival de Cine Internacional de La Habana fue otra prueba de la avidez cultural del pueblo cubano, en especial su juventud. 600.000 espectadores en apenas diez días son una contundente demostración.
Como dijera Fidel, una revolución sólo puede ser hija de la cultura y de las ideas.
La vitalidad de Fidel y la Cuba post-Fidel
El peso de Fidel en la realidad cubana es incuestionable, pero no creer que se trata de un culto a la personalidad de alguien alejado de las masas y rodeado de un círculo aúlico que vive adulándolo. Como nos dijo en un diálogo más íntimo a las cinco de la mañana, al cierre del Foro, «El desafío para un líder es la pelea consigo mismo».
La energía que despliega es merecedora de admiración, su capacidad de trabajo, su dedicación a escuchar al pueblo al igual que a toda la gente que lo visita.
En los días del Huracán recorrió la isla, corriéndole a los talones del ciclón, llevando tranquilidad a los turistas de Varadero, asegurando su mejor atención. Pero no sólo ello, cuando estuve en Santa Clara, pude observar un video de su visita a medianoche a dicha provincia, instalado en el centro de la Defensa Civil y controlando los planes de prevención y atención a la población.
Lo mismo hizo en todas las provincias afectadas. Su prestigio y respeto se lo gana todos los días, en particular en las horas difíciles, cuando se ve la talla de los grandes hombres y estadistas.
Otro ejemplo de su carisma y capacidad de diálogo fue su conversación con más de 700 estudiantes norteamericanos, de decenas de Universidades del país del Norte.
«Estoy a la disposición de ustedes para hablar de cualquier tema», les dijo a los jóvenes del programa Semestre en el Mar, de la Universidad de Pittsburg, llegados a La Habana en el crucero Universe Explorer.
Preguntaron de todo y de primera la sellada:¿ Qué hará Cuba cuando no esté Fidel? La respuesta fue: «Cualquiera de ustedes es para mí más importante que yo, porque van a ser actores y protagonistas del siglo más difícil de la historia humana». A su vez dos pioneras cubanas aportaron su visión: «Circunstancias excepcionales darán cubanos excepcionales». Otra habló de la unidad, que esa conquista se hará más profunda en el futuro, precisamente por el legado ideológico de Fidel (a ciencia cierta será la vida quien dará la respuesta, no hay pitonisos.)
En cuanto a la lucha contra el terrorismo: «Cualesquiera que sean nuestras relaciones con vuestro país, nunca saldrá alguien de aquí para cometer un acto de terrorismo contra EEUU».
Ante la solicitud de un consejo para el siglo XXI, habló de construir nuevos modelos de felicidad, que contaminen menos y puedan hacer feliz al Hombre, tener una obra de arte en casa en vez de un auto. «La felicidad depende de valores que pueden crearse de
manera infinita».
Al final los aconsejó: «Ayuden a salvar el mundo, a salvar la especie y a construir un futuro como el que puede construirse si nos lo proponemos. Viva nuestra amistad».
Estos pensamientos son similares a los que pronunció en la Universidad Central de Venezuela frente a miles de estudiantes:
«Mis convicciones más profundas: la increíble e inédita globalización que nos ocupa es un producto del desarrollo histórico, un fruto de la civilización humana, se alcanzó en el brevísimo período de no más de tres mil años en la larga vida de nuestros antecesores sobre el planeta. Eran ya una especie evolucionada. El hombre actual no es más inteligente que Pericles, Platón o Aristóteles, aunque no sabemos todavía si suficientemente inteligente para resolver los complejísimos problemas de hoy…
¿Cómo se va a producir la transición? No lo sabemos. ¿Mediante amplias revoluciones violentas o grandes guerras? Parece improbable, irracional y suicida.
¿Mediante profundas y catastróficas crisis? Desgraciadamente es lo más probable, casi inevitable y transcurrirá por muy diversas vías y formas de lucha…
¿Cuales serán las armas esenciales? Las ideas, las conciencias. ¿Quiénes las sembrarán, cultivarán y harán invencibles? Ustedes. ¿Se trata de una utopía, un sueño más entre tantos otros? No, porque es objetivamente inevitable y no existe alternativa…».
Daría mucho más para escribir, lo importante es valorar el papel de la gente en los cambios de la historia, tener la humildad y la modestia de comenzar todos los días a subir la montaña. Nadie hará por nosotros lo que no hagamos nosotros mismos. *
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