Late un corazón
WASHINGTON LAURIA
Sensación única que nos permite gozar de la vida. Nos parece increíble cuando es el propio. Si se unen varias razones, es posible el milagro de la vida. El firme apoyo al desarrollo científico-técnico, un altísimo apoyo espiritual y las tremendas ganas de continuar viviendo, todo ello se unió para que podamos seguir en contacto con ustedes.
Es bueno reconocer a quienes contribuyeron para ello, porque ellos pasan desapercibidos por la mayoría de nosotros, hasta que nos llega el momento. Hay que resaltar al ejército blanco que diariamente sólo piensa en salvar vidas. Cuando sólo se difunden las atrocidades bélicas, tanto hombres como mujeres, desde sus especialidades médicas, se esfuerzan para salvarnos. Con el debido permiso, agradezco al Dr. Mauricio Cassinelli, al Dr. Ricardo Benedetti, al Dr. Pablo Díaz, al Dr. Jorge Estigarribia, al Dr. C.Trinidad, y a los respectivos equipos de Impasa, Casmu 4 y Sanatorio Italiano, ya que todos ellos sólo persiguen un fin: que cualquiera de nosotros continuemos con vida. Cuando se trata de veteranos como uno, todo dependerá de nuestra conducta, pero la experiencia enfrentada nos dice que aconsejemos a todos nuestros compatriotas, que dejen de agredir al sistema cardíaco, que se puede salir adelante cortando varios de nuestros hábitos como el de fumar, o el de aumentar el colesterol malo, o evitando la hipertensión, es que podremos evitar estos trances tan difíciles que complican la existencia de cualquier ser humano.
Nuestro íntimo consejo hacia quienes no se deciden por abandonar sus inclinaciones, es que les insistimos a que reflexionen sensatamente y logren cambiar a tiempo muchas realidades que pueden ser fatales.
La vida es difícil, es dura, pero también, es hermosa, en muchas ocasiones es agradable, y por eso mismo debemos apreciarla y protegerla. Junto a los meritorios profesionales que luchan para ello, es que podremos mejorar la calidad de vida de todos nosotros.
Decir gracias, es sano, es honesto, es necesario. Saber difundirlo nos reconforta y sirve como reconocimiento entre quienes luchan por un ideal y por su propia creencia.
Este corazón sigue latiendo, gracias a todos! *
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