Acerca del caso "Cangrejo Rojo" y otros

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Consideramos un derecho opinar, ya que hemos sido consecuencias defensores de nuestros recursos marinos en el entendido de que no sólo preservamos nuestra fuente de trabajo, sino que reafirmamos nuestros más caros conceptos de defensa de nuestra soberanía nacional.

La crisis endémica del sector, la situación de deterioro que se detecta en el recurso producto de las políticas de sobrepesca, el vacío legal existente en la legislación laboral, aconseja la rápida elaboración de una ley de pesca que actualice y mejore el sector.

El «cangrejo rojo», como se conoce a la investigación que desató una inusitada denuncia, involucrando y posteriormente mandando a la cárcel al conocido ex contralmirante Moll y su hijo, claramente involucrados en un tráfico de influencias para la concesión de permisos de pesca para la captura de dicha especie, demuestra (aunque años más tarde) lo que los trabajadores, acertadamente, denunciábamos a comienzos del año 1996.

El involucramiento a posteriori de la investigación legislativa, de figuras vinculadas al entorno presidencial (el señor De Pons, el doctor Sanguinetti, hijo, el capitán Galante, director de Inape de la época), nos refleja la magnitud de la denuncia que realizábamos y a las presiones que muchos compañeros fuimos sometidos por incursionar en este tema. Esto también nos da la pauta de que hay un fuerte desconocimiento en la sociedad de lo que significa en cifras el negocio pesquero, y su entramado cercano a determinar estructura del poder.

El calamarero Sin Young 102

La gravedad de la situación que se detecta en los hechos que generan el motín y la posterior denuncia ante la Justicia penal y la Prefectura del puerto, denota también la gravedad de lo sucedido a bordo de dicho buque, que es bueno recordar posee Pabellón Nacional, tripulación mixta integrada por coreanos, chinos, indonesios y uruguayos, y que además han sido víctimas de un trato que no sólo los denigra como trabajadores, sino como seres humanos ya que se violentaron derechos elementales nacionales como internacionales.

Debido a que los acontecimientos ocurrieron en aguas jurisdiccionales, es decir en territorio uruguayo, nos gustaría resaltar algunos aspectos que nos parecen merecen especial atención; las condiciones de trabajo resaltan el estado de esclavitud a que son sometidos los tripulantes extranjeros ya que la particular distribución de tareas por raza, donde los trabajos más ingratos e insalubres corresponden según el color de la piel. Cuando es reconocido que la pesca es la actividad catalogada como la segunda más insalubre del mundo del trabajo, después de la extracción de minerales, es inaudito que la comida dispensada a la tripulación haya sido escasa y de mala calidad en función a la exigencia del trabajo a bordo, que la mayoría de los días en la mar las tareas de cubierta exijan jornadas de trabajo de más de 20 hs. seguidas y noches sin la posibilidad de ningún descanso con el permanente asedio de los escapes de amoníaco generados por la falta de seguridad en las plantas generadoras de frío. Concluyendo, afirmamos que las condiciones a las que han sido sometidas estas tripulaciones, en este buque particularmente, demuestra prácticas violatorias a los más mínimos derechos humanos consagrados, violentando las normas que el MTSS y la PNN no hacen cumplir, pero que además la sociedad debiera inspirar como principios básicos de derechos humanos, ya que no es la primera vez que se denuncian estas situaciones a bordo de buques uruguayos.

Seguiremos exigiendo desde todos los órdenes de la estructura de la sociedad, la investigación de todos estos hechos y continuaremos contra viento y marea la concreción de las leyes que los trabajadores del mar reclamamos desde la reinstauración democrática.

* Centro Marq. – Navales (C.M.N.)

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