Endeudamiento agropecuario: miremos a Brasil

Hace unos días concurrió a la Comisión de Ganadería, Agricultura y Pesca del Senado el señor ministro Bensión a manifestar su desacuerdo con un Proyecto de Ley presentado por el senador Carlos Julio Pereyra, que propone suspender ejecuciones a deudores agropecuarios.

Su argumento principal es que toda legislación que afecte al sistema financiero puede afectar el «Riesgo País», argumento éste que ya había manejado para oponerse a que el tema del endeudamiento se solucionara mediante una Ley de refinanciación del sector.

Es conocido que muchas gremiales agropecuarias, y en especial la Federación Rural, han recomendado insistentemente una solución legislativa del problema que sea más global, que incluya a la banca privada y genere condiciones más adecuadas a la dada hasta el momento con el llamado Cupón Cero.

El EP-FA ha presentado un proyecto de Ley que se encuentra a estudio del Senado, donde propone una solución que partiendo de la formulada actualmente con el bono Cupón Cero incluya a la banca privada y genere condiciones más realistas que las actuales, donde se sabe que por un lado las altas tasas de interés y por otro la obligación de comprar el Cupón Cero con un 27 % del valor de la deuda en el año 2004 hace inviable la solución para gran parte de los deudores. Hasta ahora los legisladores de la coalición de gobierno no han querido enfrentar el problema ni discutirlo: pretenden resolverlo con gestiones a nivel de ministerios.

Creo que lo que no está claro en las esferas del gobierno es que este tema es trascendente para el futuro productivo del país o, al menos, del país agropecuario que pretendemos sea el nuestro.

Muy diferente es lo que pasa en nuestro vecino Brasil, donde parecen no temerle a las consultoras que califican el «riesgo país» y sí están dispuestos a diseñar desde el Estado políticas activas para incrementar la producción agropecuaria. Hemos recibido información de que en estos días se implementó una refinanciación a los productores agropecuarios, a los cuales se les da 25 años para pagar sus deudas con un interés que va del 3 % al 5 % anual en reales, con una corrección por precio de productos que no podrá pasar en ningún caso del 7,5 % anual y para quienes decidan pagar al contado tendrán una quita del 35 % de lo adeudado.

Como se apreciará, hay una enorme diferencia con lo actuado en nuestro país; quizás sea la misma diferencia del discurso que en su momento manejó el Presidente de la República de que vamos a multiplicar varias veces nuestra producción y exportación de carne, y la del gobierno brasileño que se propone ser el primer exportador de carne del mundo, y parece que están decididos a hacerlo, no con discursos sino con medidas activas que influyan en la producción.

El ejemplo dado por el gobierno del Brasil en este tema muestra que se pueden romper los moldes de la ortodoxia neoliberal y, también, que si no nos ponemos a tono, cada día será más difícil no sólo exportarles productos tradicionales como carne, lácteos y arroz, sino que no podremos competir con Brasil en los mercados mundiales donde también ellos concurren con esos mismos productos. *

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