Los disparates y desenfrenos de dos colorados
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La campaña electoral para las elecciones de los gobiernos departamentales de todo el país ha originado actitudes realmente risibles de parte de conspicuos dirigentes políticos. Analizaré, en este caso, la enajenación que el fanatismo, y al mismo tiempo el miedo por perder parcelas de poder, han demostrado en sus últimos discursos, en el departamento de Canelones, el ex intendente municipal, señor Tabaré Hackenbruch, y el ex presidente de la República, doctor Julio María Sanguinetti.
El candidato del Foro Batllista a la Intendencia Municipal de Canelones expresó en su euforia discursiva y antifrenteamplista, una serie de despropósitos y sandeces que son muy difíciles de igualar, y que además demuestran que recurrirán a cualquier argumento, por más falaz que sea, para evitar que se instale en el departamento canario un gobierno que responda a los lineamientos y principios de nuestro Frente Amplio.
He leído con asombro que el ex intendente lamenta que «la Intendencia de Montevideo hace incursiones en Canelones»; y que «Arana y Angel Spinoglio tuvieron el tupé de decir que van a hacer lo mismo (en Canelones) que en Montevideo: nos van a sacar una parte del territorio y la anexarán a Montevideo en el área metropolitana», y enfatizó que «a los conquistadores les decimos que no».
Estas expresiones, plagadas de insensatez, recelo y pánico, sin duda no tienen otro objetivo que emplear nuevos métodos de terrorismo político, con la esperanza (de ellos) de que algún sector desprevenido de ciudadanos canarios pueda absorber y matrizar esos engaños y falsedades.
Pero lo que es más asombroso y al mismo tiempo lamentable, es que el ex presidente de los uruguayos, doctor Julio María Sanguinetti, se sumara a esa insensatez. En su primer acto político, el ex Presidente, reiteró los conceptos del ex intendente, subiendo la apuesta terrorista, tal cual la desarrolló durante su último mandato, cuando en forma constante buscaba mentirosos argumentos para intentar denostrar, desacreditar y desprestigiar al Frente Amplio, que ya en aquel momento representaba a la tercera parte del soberano. Fue consecuente con esa actitud en nuestro país, pero lo que es más grave, también lo hizo reiteradamente en el exterior, como si los dignatarios extranjeros, los pueblos hermanos y el periodismo internacional, no supieran que nuestra fuerza política es auténticamente democrática y republicana y que sus hombres, mujeres y jóvenes libraron heroicas batallas para ayudar a derrotar, definitivamente, a los dictadores y sus secuaces que habían hollado y vulnerado las libertades y la Constitución de nuestro Uruguay.
Sanguinetti, como máximo representante del Foro Batllista, en un local bailable de Las Piedras, manifestó también que «Canelones no se va a anexar a Montevideo» y espetó, con énfasis, que «de este lado está la democracia», refiriéndose al límite imaginario entre Montevideo y Canelones.
Si no fueran tan trágicos los conceptos vertidos por ambos ex jerarcas, diría que el conjunto de los uruguayos calificaría las mencionadas expresiones como cómicas e irrisorias y que deberían ser contestadas con la máxima hilaridad.
Para nosotros el territorio uruguayo es uno solo, siempre he rechazado la falsa dicotomía entre la capital y el interior del país. Más aun cuando nuestro objetivo principal es trasladar los beneficios sociales y de calidad de vida. Es cierto que queremos conquistar a todo el país, pero lo queremos hacer desde el punto de vista filosófico e ideológico, para que todos los ciudadanos nos entiendan y comprendan que es posible vivir mejor, con justicia social y con total dignidad, en cada rincón del país. Ojalá podamos trasladar lo realizado en el gobierno departamental de Montevideo, donde hemos disminuido en un 27% la cantidad de funcionarios municipales, en contraposición a Canelones que los aumentó, en los últimos años en un 58%; logramos extender la participación de los vecinos a través de una auténtica descentralización, le hemos brindado saneamiento al 92% de la población; los jóvenes y los niños han sido nuestra prioridad; la participación de la mujer es auténtica, colaborando en su inserción y en su capacitación; Montevideo rural ha sido uno de nuestros desvelos.
Esas son parte de nuestras obras, es de esperar que los dos dirigentes citados la emulen, aun en el entorno de una campaña electoral desenfrenada por parte del Foro Batllista.
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