La responsabilidad y la liviandad se oponen
ARTURO FERNANDEZ
La dinámica del trabajo social, requiere de un gran esfuerzo y dedicación. Quienes estamos inmersos en él, siempre trazamos un camino que nos parece el mejor, pero el dilema se presenta cuando se debe funcionar organizadamente y por lo tanto definir el tránsito de la mejor manera en busca del objetivo buscado. Estamos en tiempos de una lucha distinta. No recordamos salvo en los tiempos de gobiernos autoritarios, una indiferencia tan marcada por parte de quienes toman decisiones que tienen que ver con la vida de la gente, de los trabajadores, de los jubilados, de los pensionistas, del país todo.
En ese trajín, en los grupos de gente que es activa militante en procura de la defensa de los derechos de los demás, se insertan quienes muchas veces no tienen vocación de organización, no tienen disciplina y niegan el esfuerzo de sus compañeros. Eso es lo que hoy está pasando con una minúscula parte de los dirigentes de la mayor organización de jubilados y pensionistas de este país. En efecto, se ha hecho público por parte de ese pequeño grupo, que el firmante de esta nota niega el acceso a la información de lo que pasa en el Directorio del Banco de Previsión Social, que no tienen acceso a las actas de las sesiones realizadas por el organismo e incluso que quienes les representa ha votado decisiones en contra de los jubilados y pensionistas.
Vamos a decir algo que no por repetido deja de tener un contenido lógico y veraz: no hay mayor mentira que la verdad dicha a medias.
Desde nuestra integración al Directorio del BPS y respetando una decisión tomada por el Congreso Nacional de la Onajpu, se ha conformado un grupo de asesoramiento legal y gremial, que se reúne invariablemente con el suscrito previamente a las reuniones de Directorio. Allí se discute la posición a tomar en la variedad de temas que hacen a la dinámica del BPS, no perdiendo de vista que la responsabilidad es asumida totalmente por el director. Muchos de los asuntos considerados por el Directorio tienen el carácter de reservado, dado que su tratamiento implica el conocimiento de situaciones patrimoniales empresariales y particulares a las que la ley les da carácter de reservado.
En esas reuniones se ha decido que quien designe la Organización, puede tener derecho a leer las actas dentro del propio organismo, pero al contener éstas resoluciones que tratan aspectos reservados por la ley, las mismas no pueden salir del BPS. Esta es la razón por la cual, algunos están empecinados en disponer de la actas como si fueran un diario que se vende en una esquina. Es más, las actas no son de disponibilidad tampoco de los partidos políticos, del PIT-CNT, ni de las cámaras empresariales, sectores todos que disponen de representantes en el Directorio del BPS. Cuando un legislador necesita información sobre una situación puntual de lo que ocurre en el Banco de Previsión Social recurre a un pedido de informes, cosa que sucede permanentemente.
Las organizaciones de jubilados y pensionistas no necesitan hacer esto, dado que quien les representa les informa de todos los temas de su incumbencia cuando ellas lo requieren.
Pero hay más que agregar. Con fecha 30 de mayo el Directorio del Banco de Previsión Social resolvió por mayoría la limitación de la información para uso público, no obstante el suscrito dejó establecido que no se sentía representante del BPS sino de los jubilados y pensionistas y por lo tanto no estaba comprometido a ocultar información que fuera de interés para sus representados. Y como nunca se ocultó información, lo que se confunde con utilizar documentos del organismo, debe subrayarse que lo manifestado por ese pequeño grupo de dirigentes no se acerca siquiera a la verdad.
Nuestra lucha seguirá siendo la misma que llevamos adelante desde el primer día y en ella lo prioritario son los postulados por los cuales me llevaron los jubilados y pensionistas de todo el país al lugar en que estoy en el Banco de Previsión Social. Hoy soy, terminado el acto electoral, el representante de todos y como tal lo asumo.
En lo que sí no me voy a detener es en distraer mi lucha en analizar la pequeñez de los hombres débiles, ávidos de espacios que les son negados por la gente y que no escatiman su esfuerzo destructivo. Por suerte las organizaciones sociales se revitalizan en el cambio y lejos de desaparecer se fortalecen con el empuje de nuevos dirigentes. La Onajpu se acerca a un nuevo Congreso Nacional Elector y a partir de allí, también se fortalecerá nuestra lucha, con el respaldo a las propuestas y con el empuje y la movilización de todos los jubilados y pensionistas del país. *
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