A quién beneficia la devaluación

DANIEL OLESKER

 

1) La situación en que estamos

De nada vale jugar a las escondidas con el tema de la devaluación. Es una meridiana idiotez pensar que si prevemos sus consecuencias la generamos. Y más idiotez es pensar que porque gritemos a todos los vientos que no vamos a devaluar, la posibilidad de hacerlo se aleje.

Por todo ello, porque creemos que la perspectiva de una devaluación no tiene una probabilidad baja, porque creemos que si no se prevé, las consecuencias las pagarán los más débiles (como siempre) y porque nuestra función como economistas es defender a los trabajadores y los productores que no tienen el poder económico para autodefenderse e incluso beneficiarse de estos hecho, por todo ello repito es que debemos debatir las políticas que hay que implementar en caso de que se haga realidad la brusca modificación del tipo de cambio.

2) Beneficiados y perjudicados de la devaluación

Y empecemos por ubicar quiénes serán los perjudicados, tanto en lo inmediato, como en la perspectiva de más largo plazo. Y dentro de estos impactos analicemos el componente económico y el componente financiero.

Está claro que la devaluación de la moneda supone como efectos inmediatos el aumento del costo de los productos importados, el aumento del ingreso de los exportadores (tanto de bienes como de servicios), el aumento del valor de las deudas en dólares y el aumento del valor de los depósitos en dicha moneda.

Por ende en una primera aproximación se benefician los que tienen ingresos en dólares, depósitos en dólares y deudas en pesos.

Por el otro extremo se perjudican quienes tienen ingresos en pesos y deudas en dólares.

En un plazo corto pero menos inmediato, el efecto de la devaluación se traslada a algunos precios de la canasta familiar (energía por el petróleo, alimentos, etc) y ello tiene un llamado «arrastre inflacionario» que podemos estimar entre un 30 y 35% de la devaluación acaecida. Allí entonces los sectores de ingresos fijos incrementan su pérdida por la inflación que no puede absorber.

Por lo tanto quienes tienen ingresos en pesos son más perjudicados si sus ingresos son fijos (asalariados y jubilados) que si son variables ya que estos pueden, modificando los precios de venta recuperar parte de lo perdido, cosa que no sucede con los trabajadores asalariados.

Y ello es más grave aún en un país donde 85% de los asalariados privados no tienen negociación colectiva y por ende no tienen forma de trasladar a su salario la pérdida inflacionaria. Y en el caso de los públicos, como el ajuste es anual –es decir será el primero de enero por la inflación del 2001– tampoco podrán recuperar la pérdida que se les generaría en el 2002 por la inflación. Esto que venimos describiendo anteriormente se puede visualizar en los siguientes cuadros. El primero analiza diferentes casos de empresas.

La primera empresa es exportadora con gran peso de compras de insumos importadores, que luego de la devaluación incrementa sus ingresos y un poco sus costos, con lo cual su ganancia se triplica.

Es el caso de un exportador industrial que compra en el exterior los insumos y los procesa y los vende al mercado exterior. La segunda es un caso similar pero mucho menos dependiente de los insumos importados, con lo cual sus ganancias aumentan de manera considerable en más de 5 veces y su tasa de ganancia pasa de 10% a 36%. Es el caso por ejemplo de un frigorífico o una empresa láctea cuyos costos son básicamente salarios e insumos nacionales. Es la gran beneficiada de la devaluación.

La tercera y la cuarta son empresas que trabajan para el mercado interno con lo cual sus ingresos no aumentan y su ganancia disminuye por el mayor costo de insumos importados, pudiendo desaparecer la ganancia si el peso de los insumos importados es muy alto. Estas empresas tienen un impacto inicial alto y luego pueden reducirlo dependiendo de su capacidad de trasladar al precio del bien sus nuevos mayores costos. El caso de las empresas de bebida es de los perjudicados, pero con mayor capacidad de traslado, y empresas como las vinculadas a madera y muebles pueden llegar a ser muy perjudicadas.

La quinta empresa es una empresa de servicios, por ejemplo una mutualista que igualmente se verá perjudicada en una situación del sector ya muy grave. A estos aspectos económicos se suman los elementos financieros derivados del endeudamiento de las empresas, que si es mayoritariamente en pesos no altera la situación, pero si es mayoritariamente en dólares agrava la situación, reduciendo las ganancias de los exportadores o aumentando las pérdidas de los que trabajan para el mercado interno.

Otra situación es el análisis de los asalariados cuyos ingresos como dijimos sin duda van a caer.

En ambos casos el consumo de los trabajadores se reduce por la mayor carga financiera que deben asumir para el pago de iguales intereses, pero ahora encarecidos en pesos por la devaluación.

La situación es más dramática cuanto mayor sea el endeudamiento en dólares de la familia. Pero además se agrega que, inflación mediante, los 75 o 45 pesos que quedan para gastar significarán menos bienes aún por el aumento de sus precios.

Por lo tanto no hay lugar a dudas que la devaluación significará una redistribución de ingresos a favor de exportadores, depositantes en dólares y en general el sistema de intermediación del comercio exterior y en contra de asalariados y empresarios que venden en los mercados internos.

El siguiente cuadro resume de manera sintética esta situación.

La situación más favorecidsa es la 3, y la más perjudicada es la 2.

3) ¿Qué hacer entonces?

Dos criterios básicos:

* actuar previendo y no esperar pasivamente lo que vendrá

* en dichas previsiones contemplar los sectores más afectados y poner el peso de la carga sobre los sectores beneficiados con estas políticas en la década que pasó.

 

Medidas posibles

Ya he planteado en una nota en la página de economía de LA REPUBLICA algunos criterios, los repropongo aquí ampliando su cobertura.

1) Frente al problema del endeudamiento y el pago de intereses en dólares existen tres posibilidades:

a) Tipos de cambio diferenciales, es decir por lo menos dos tipos de cambio.

* Un tipo de cambio comercial que afecte exportaciones e importaciones de bienes y servicios cuyo valor inicial a partir de hoy sea superior al vigente.

* Un tipo de cambio financiero que sirva para el cálculo de depósitos, deudas, contratos de arrendamiento, precios de bienes y servicios en el mercado interno, etc, cuyo valor sea el actual y cuyo ritmo devaluatorio sea el fijado por la actual política económica

b) Implementación de un impuesto a los depósitos y un subsidio a los créditos de residentes en moneda extranjera por igual monto.

c) Creación de un sistema de desdolarización de precios y deudas internas entre residentes de manera de evitar que recaigan sobre ellos los costos de la corrección cambiaria

2) Frente al problema de la caída de salario real:

Ajuste salarial para todos los trabajadores al cuarto mes de la devaluación equivalente al 100% de la inflación generada desde la ocurrencia de la devaluación. *

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