El Foro y el terrorismo
En la polarización que intenta imponer el Foro Batllista para salir de su achique político, sigue utilizando argumentos maniqueos contra el Encuentro Progresista Frente Amplio, sosteniendo que el sector que preside el doctor Tabaré Vázquez no cuestionó en forma precisa el ataque terrorista del 11 de setiembre.
La argumentación que utiliza la gente que comanda el ex presidente Julio María Sanguinetti, es tan pobre como imprecisa, enmascarando su desplome político con argumentos de tono «militante», propios de otra época. ¿En qué el Encuentro Progresista-Frente Amplio estuvo remiso en su condena al terrorismo? Las declaraciones han sido hechas públicas y los términos son categóricos y estas tienen una singular coincidencia con la primera reacción el gobierno, condenando la acción asesina y reclamando que su represión tenga un sustento legal basado en una decisión de las Naciones Unidas.
¿Qué credenciales tienen estos dirigentes del Foro para cuestionar a la izquierda uruguaya? ¿Cuál fue la actitud de ese sector cuando en este país se violó la Constitución y se desató una represión de la cual todavía hoy quedan secuelas?
El líder de ese sector –para recordar algo relativamente reciente– siendo todavía presidente de la República, ¿no fue el primero en rechazar la acción de la justicia europea sobre el sangriento dictador chileno Augusto Pinochet?
Podríamos, obviamente, reseñar muchas otras claudicaciones de este sector político, que también cuestionan su ética, que siempre ha mantenido una actitud de sumisión política y de seguidismo ideológico con las decisiones de los representantes del capital financiero.
En el mayor representante de la izquierda uruguaya, que es el Encuentro Progresista-Frente Amplio, nunca hubo organizaciones que practicaran el terrorismo como metodología de lucha política. Ya lo hemos sostenido desde estas mismas páginas: el Foro confunde –mejor dicho, pretende sembrar la confusión– insurgencia armada con terrorismo, cuando se trata de dos fenómenos totalmente disímiles. Reiteremos: según la moderna doctrina casi unánimemente aceptada, los actos terroristas se definen, esencialmente, por ocasionar víctimas inocentes; es la matanza indiscriminada de seres humanos ajenos al conflicto, y que no son objetivos militares. Ninguno de los grupos actualmente integrados en el Frente Amplio practicó actos de terrorismo; sí emplearon medios violentos, pero no se puede sensatamente endilgarles el rótulo de terroristas.
Pero recordemos cuáles fueron los cuestionamientos que algunos dirigentes de ese sector del Partido Colorado realizaron sobre los actos cometidos por los terroristas de Estado que asolaron a nuestro país durante más de un decenio. Hasta hoy esas voces han amparado a esos terroristas, determinando que Uruguay sea el único país de América Latina donde los responsables de asesinatos, violaciones, torturas y secuestros, no hayan tenido siquiera que declarar ante un estrado judicial
Las expresiones maniqueas de estos dirigentes foristas son tan falsas como ridículas. Buscan una polarización de la opinión pública que no lograrán.
El pueblo uruguayo ya los conoce y el resto de la clase política ya está madura para comprender la maniobra y no dejarse llevar por los discursos encendidos de algunos que repiten con faltas de ortografía los que otros dicen. *
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