¡¡¡Hacéme el favor…!!!
JORGE CROCE
«Yo soy amigo de la tía de un señor, que no vino a la fiesta…» (*)
Según trascendidos de prensa, que parecen provenir de declaraciones de los propios involucrados, parece ser que:
un señor que denominaremos (ex) diputado 1, le debía un favor personal, (no sabemos qué favor fue) a otro señor que denominaremos aduanero 1, muy honorable él, si nos atenemos a lo argumentado con mucho énfasis y expresamente, por el (ex) diputado 1. El favor en cuestión, ese favor que no sabemos qué fue, el acreedor del favor le solicitó otro favor para otro señor, que llamaremos aduanero 2, al que el señor aduanero 1 le debía otro favor, por algo que le hizo, seguramente de tipo personal, que tampoco sabemos qué fue.
Toda esa deuda de favores personales en cadena se pagó, obteniendo un (denominado («pase en comisión» para el señor aduanero 2, el que mediante ese cobro de favores personales en cadena, hecho con dinero del Estado, se hizo acreedor a un cambio de destino laboral, en el que, no sólo no tenía que trabajar como pasa tantas veces, aún concurriendo al lugar de trabajo, sino que tampoco tenía que concurrir, ni aparecer, ni nada (nada no, porque seguramente, iba a cobrar religiosamente… tipo «ñoqui»).
Como el señor (ex) diputado 1 no tenía ya «cupo» de «pases en comisión», (se le había acabado la libreta de pases en comisión), le pidió a otro señor, que llamaremos señor diputado 2, que le hiciera el favor de cederle un «pase en comisión» de su libreta, para pagarle el favor al señor aduanero 1, que le debía, a su vez, un favor al señor aduanero 2.
Y así fue.
Al cabo de un tiempo, no se sabe cuánto, nos enteramos por la prensa que el señor aduanero 2 es buscado como figura central de la red de contrabando que contaba, como es lógico, –buscando las máximas garantías de productividad dentro de la globalización de los negocios– con la colaboración de funcionarios de Aduanas, habiendo destinado a tal tarea todo su tiempo libre, producto de su «pase en comisión».
En ese instante se acaban los favores, y viene el momento en que todos los involucrados ponen cara de «perro que tiró el balde», diciendo «yo no fui, yo no tengo nada que ver».
Ahora resulta que nadie tiene nada que ver, nadie sabía para qué, ni a quién hacía cada favor de la cadena de favores.
La explicación más seria de todas, la da el (ex) señor diputado 1, al decir que esto es parte de una cadena de favores (o «piernas»), que son de estilo en la actividad política.
Al estilo, por ejemplo, de la «pierna» que le hizo el señor director 1 del BHU a sus familiares… en el mismo momento en que ejercía en el Banco Hipotecario del Uruguay, junto al señor director 2, que casualmente, es el mismo que el señor (ex) diputado 1…
Es de Ripley. Ahora, resulta que nadie sabe para qué había accedido, y el señor aduanero 2, no sólo que no trabajaba, sino que no se le veía la cara. Tampoco se sabe ante quién se entendía que debía reportarse o rendir cuentas de sus «labores»…
La gente quiere saber, además:
– cuánto tiempo hace que el señor aduanero 2…
– qué favor le debía el señor (ex) diputado 1 y actual director 2, al señor aduanero 1…
– qué favor le debía el señor aduanero 1 al señor aduanero 2…
– qué favor le debía el señor diputado 2 al señor (ex) diputado 1 y actual director 2…
– si va a renunciar el señor (ex) diputado 1 y actual director 2, o por el contrario, el jefe supremo del señor (ex) diputado 1 y actual director 2 (premio consuelo), le va a dar un espaldarazo por lo actuado…
– si el señor diputado 2 va a renunciar o por el contrario, presentará un proyecto de ley declarando los «pases en comisión» como un nuevo ente del Estado o Ministerio, sujeto a inamovilidad.
Todo esto será motivo de un próximo episodio.
Lo del título…
Ahhh…, me olvidaba. En caso de que no haya lugar en la Sección «Política», a ver si este acertijo «masliashiano», lo pueden ubicar en el espacio del «corto» Buscaglia…
Porque, todo esto, tal como está planteado, de no ser trágico, sería cómico. *
(*) una parte de la letra de la canción mejicana («Los gorrones» (la traducción muy libre sería, «los garroneros»)
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