Al señor intendente de Durazno, con estima

El intendente municipal de Durazno, profesor Carmelo Vidalín, nos ha remitido una nota precisando las diversas funciones sociales que cumple su comuna. Y con esa, cierta protesta ya que se siente aludido por una ‘Preguntita’ que, el día 17 del corriente, hiciéramos al Congreso de Intendentes.

Siempre ha sido conducta de esta página editorial satisfacer a quienes, de alguna manera, se han sentido o sienten rozados por lo que en ella se expresa. Más aun cuando personas como el licenciado Vidalín merecen nuestro respeto especial.

Aclaramos, por tanto: la nota editorial en forma de ‘Preguntita’ que menciona el profesor Vidalín iba dirigida al Congreso de Intendentes, entidad que también nos merece el más profundo respeto. Además, esa ‘Preguntita’ tenía un objetivo concreto: destacar el operativo «Frío Polar» y el similar que se lleva a cabo en Paysandú, en cuanto tiene de específico por el cobijo que prestan a los ciudadanos sometidos a condición de miseria que duermen en las calles; asimismo la importancia de un trabajo de conjunto en ese sentido, con organizaciones de la sociedad civil u otras pertenecientes al Estado nacional.

En la ‘Preguntita’ de referencia, se daba cabida a una inquietud que tuvo su origen en las filas del Partido Nacional.

Tres cosas quisiéramos destacar para el conocimiento del profesor Vidalín.

La primera: que en la lista de sus realmente meritorias obras sociales –bien extensa y bien sentida– no vemos un operativo específico semejante al que aludíamos.

La segunda: que de su persona tenemos muy alta estima, como lo prueba el ’10 puntos’ que le otorgamos el domingo 8 del corriente en aquella misma página editorial. Calificación que realmente sentimos por la sensibilidad que ha demostrado el señor intendente.

La tercera: que en el editorial «Sobre el Congreso de Intendentes: observaciones a El Observador» publicada el 17 de junio, podrá ver el licenciado Vidalín de nuestro respeto y nuestra adhesión al organismo. Y verá también allí cómo sabemos reconocer las tareas que realizan las intendencias más allá de sus obligaciones.

Lamentamos el equívoco, pero recordamos aquello de Atahualpa Yupanqui en una de sus grandes coplas: «detrás de los equivocos, se vienen los perjudicos».

Ni lo uno ni lo otro queremos. *

Publicá tu comentario

Compartí tu opinión con toda la comunidad

chat_bubble
Si no puedes comentar, envianos un mensaje