Sobre la unidad de la izquierda española

Escribe Niko Schvarz

En el artículo titulado «¿Unidad de la izquierda española?» –que leí tardíamente por estar fuera del país– Ariel Collazo dice que por falta de un acuerdo entre Izquierda Unida y el PSOE para el Congreso de los Diputados el PP podría volver a ganar en las elecciones del 12 de marzo y «esto sería responsabilidad de IU».

No es así, en absoluto. Paso a demostrarlo.

I) Cuando Aznar decidió anticipar las elecciones generales, las encuestas le daban una mayoría sobre el PSOE de un 5 %, mientras había ganado en 1996 por un 1,4 %, menos de 300 mil votos. El PSOE le propuso entonces a IU que no presentara candidatos a diputados en 34 de las 50 provincias y votara por los candidatos del PSOE. IU –que en 1996 había obtenido 2,8 millones de votos– no aceptó y sugirió a su vez establecer, en base a un programa común, una coalición electoral en cada una de esas 34 provincias, alternando los candidatos de una y otra formación.

El PSOE lo rechazó y planteó que IU se borrara en 17 provincias. La contrapropuesta de IU consistió en promover la creación de una suerte de agrupación de electores –que la legislación electoral española autoriza– acordando el orden de los candidatos respaldados por ambos sectores y realizando una campaña electoral conjunta.

El PSOE tampoco aceptó esta variante. A lo más que pudo arribarse entonces fue a una fórmula de tres puntos: 1) acuerdo de investidura, por el cual la formación que obtenga más votos presenta su candidato a jefe de gobierno (Joaquín Almunia en el caso) y es apoyado por ambos.

2) acuerdo de gobierno basado en un plan de 11 puntos sobre los temas esenciales (economía, salud, educación, tributación, sistema pensionario, medidas contra la corrupción y el fraude), que será defendida por el candidato a la jefatura de gobierno en el debate de investidura, lo que supone también la conformación de un gabinente con ministros del PSOE y de IU. 3) acuerdo para presentarse juntos al Senado en 27 provincias en una lista extensa con candidatos de ambos en un orden previamente acordado, y el elector marca sus preferencias en un número ya fijado (como en las internas del FA).

El 3 de marzo, en un acto realizado en el Palacio de Cristal de Madrid más de 3 mil figuras del arte, la cultura, el espectáculo y el trabajo expresaron su apoyo a un manifiesto suscrito por 200 intelectuales y artistas (Pedro Almodóvar, Antonio Banderas, Pilar Bardem, Miguel Bosé, Manuel Vázquez Montalbán, Francisco Umbral, entre otros) que promueve la formación de un gobierno de coalición socialista-comunista. El manifiesto destaca que «la unión del PSOE y de IU constituye el primer paso para la construcción de un futuro diferente que haga recuperar a todos una nueva esperanza, de izquierda «. Esto es lo que se corresponde con las expectativas de una parte importante de la sociedad española.

II) Hagamos un poco de historia, la más reciente. En las elecciones generales de 1993 el PSOE de Felipe González obtuvo la minoría mayor, perdiendo la mayoría absoluta. Podía alcanzarla con los 21 diputados de IU, y así le fue propuesto por ésta.

Pero el jefe de gobierno prefirió aliarse con los 14 diputados de Convergencia i Unió (CiU), el partido catalán de Jordi Pujol) y los 5 del Partido Nacionalista Vasco (PNV, hoy tan cuestionado). Así le fue. Su gobierno no aguantó. En 1996 debió convocar a elecciones anticipadas que perdió frente al PP.

III) Tan temprano como el año 1997, en nomrbe de IU Julio Anguita propuso al PSOE un programa de 10 puntos para enfrentar unidos al gobierno de la derecha. La propuesta ni siquiera fue respondida. La reiteración de la misma recogió apenas la negativa o el silencio.

Tras un primer infarto en 1993, Anguita padeció una angina de pecho y luego un nuevo infarto a fines del año pasado, por el cual le practicaron 3 by-pass. Retornó a la actividad como coordinador de IU, mientras Francisco (Paco) Frutos lo reemplazó como candidato a jefe de gobierno. Ariel Collazo descarga una andanada contra Julio Anguita y lo acusa de hacerle «un inmenso favor al PP y a su amigo Aznar». De los hechos arriba reseñados surge exactamente lo contrario. A lo que cabe agregar que IU se negó a convalidar los actos de corrupción perpetrados bajo los dos gobiernos sucesivos del PSOE.

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