Banca Oficial: sentir vergüenza ajena

Todos, en algún momento, hemos sentido en el transcurso de nuestras vidas «vergüenza ajena» por hechos que pasan alrededor nuestro y el criterio nos indica que no tenían que haber sucedido, porque vulneran la ética, la moral o el comportamiento normal de las personas o instituciones.

Esta sensación de «vergüenza ajena» es la que siento al leer un reciente informe de Análisis sobre el sector financiero del Uruguay, Banca Oficial, elaborado por el Banco Mundial. En el mismo se establece que el gobierno uruguayo debería considerar la privatización de los bancos estatales y que unos de los motivos para instrumentar dichas medidas son las de «. Agrega que «

Si bien sabemos que en nuestro país, desde siempre, los partidos tradicionales, Partido Nacional y Partido Colorado, utilizaron al Estado para implementar el clientelismo más barato, siento un tremendo bochorno de que esta denuncia parta de organismos internacionales, desprestigiando severamente a nuestra República y a la organización del Estado.

Llegará el día en que se podrá documentar este tipo de actitudes injustificables, que han realizado durante décadas los distintos poderes ejecutivos y los burócratas, que fueron designados para dirigir las empresas públicas y la banca del Estado. Recuerdo que hace algunos años en el semanario «Búsqueda» se publicaron palabras de un ex director de la Corporación Nacional para el Desarrollo, que estaban impregnadas de favoritismo y clientelismo para otorgar créditos, de esa institución, a correligionarios, determinados ciudadanos o empresas.

Recientemente, en el seminario organizado por el «Centro de Estudios Estratégicos 1815″, el Dr. Jorge Batlle reconoció que en los directorios de las empresas públicas se sientan personas que no saben mucho de la función y que se debería modificar el régimen de designaciones. Lo que no dice el Dr. Jorge Batlle, es que durante décadas fue permisivo para la formación de los directorios, pero además, hace muy pocos meses, luego de aprobarse el Presupuesto Nacional y ceder a las negociaciones y chantajes políticos con los sectores de ambos partidos tradicionales, remitió al Senado de la República, los pedidos de venias para integrar dichos directorios con ciudadanos, varios de ellos, que no son idóneos, ni mucho menos, para asumir dichas funciones.

Otra cosa es que el Banco Mundial, empleando argumentos endebles plantee, en dicho informe, que el gobierno debe comenzar a privatizar, por etapas ««.

Si el argumento principal del Banco Mundial, para privatizar, es el favoritismo, el clientelismo y la corrupción ya mencionada, lo que debería aconsejar en su informe es que se destierren definitivamente esas vergonzosas prácticas, que desde hace décadas desarrollan ambos partidos, con el objetivo de comprometer y comprar voluntades, para intentar proseguir ostentando los gobiernos y el poder en Uruguay.

Sabemos que en la región, en los países vecinos y en América Latina, se han concretado privatizaciones de los bancos estatales, con resultados absolutamente negativos para los países, pero también para los sectores productivos, agropecuarios, industriales, comerciales, de servicios y para el conjunto de los ciudadanos.

Tengo en mi poder, la Carta de Intención que el gobierno de Uruguay firmara con el Fondo Monetario Internacional, correspondiente a abril del año 2000 y el documento que revisa el acuerdo, fechado el 30 de enero de este año. En ambos documentos, se ocupan del sistema financiero estatal y se continúa insistiendo en la «, y agregan que

Aquí está la demostración más palpable de que se quiere disminuir la incidencia de la Banca Oficial en el sistema financiero, con el objetivo de crear nuevos espacios para la Banca Privada extranjera, que ha sido desde siempre la gran beneficiada por los distintos gobiernos y políticas económicas implementadas por los equipos económicos, que estuvieron vinculados a la Asociación de Bancos del Uruguay.

Continuaré analizando esta temática, pero es bueno recordar que ante las recientes medidas anunciadas, por el Presidente de la República, referidas a la problemática de la aftosa, a la rebaja de impuesto y a la instrumentación del Bono Cupón Cero, nuevamente el que tiene que hacerse cargo de los costos es el Banco de la República Oriental del Uruguay, estando exento, una vez más el privilegiado sistema financiero privado extranjero.

Como adelanto de lo que se ha hecho con el BROU, tengamos en cuenta, que por imposiciones de los organismos internacionales se le bajó el patrimonio de 750 millones a 550 millones de dólares; que tuvo que hacerse cargo de los déficit de la banca gestionada por una suma de entre 400 y 500 millones de dólares, quedando demostrado que la banca privada es ineficiente e incapaz de administrar sus propios recursos; se le arrebataron los controles, e ingresos, del comercio exterior del país; se le modificaron los encajes; intentaron una y otra vez, aún en este gobierno de que los depósitos de los organismos públicos puedan ser colocados en la banca privada y además, los directorios y el Poder Ejecutivo cerraron a «cal y canto» las instituciones, no habilitando el ingreso de funcionarios jóvenes para que comiencen a colaborar con los funcionarios actuales e ir adquiriendo experiencia, ya que el promedio de edad del personal alcanza a 43 años.

La transparencia que se pregona por parte del Presidente de la República no es tal, debemos exigir cambios radicales en el funcionamiento del Estado, para no «sentir nunca más vergüenza ajena» y desactivar los propósitos del Banco Mundial y del FMI, de continuar privatizando nuestro patrimonio.

* Diputado dirigente del Fidel   EP-FA 

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