¿Quién paga la Seguridad Social? Un debate necesario

Jorge R Bruni

1.- El proyecto del gobierno

Buscando mejorar la competitividad, el proyecto de ley presentado por el gobierno días atrás elimina los aportes patronales jubilatorios a la seguridad social correspondientes a la actividad rural global y de la industria manufacturera, llevándolos a nivel cero.

A la vez disminuye en un 50% y en un 2,5% respectivamente, los aportes patronales de los seguros de enfermedad de las mismas actividades.

Por otra parte faculta al P. Ejecutivo a reducir aportes hasta el nivel cero a las empresas transportistas terrestres de carga y en un punto en algunos sectores del comercio y servicios.

En una palabra: el gobierno persiste en la política de los últimos años de eliminación y reducción de aportes patronales, y nos anuncia que seguirá haciéndolo. Como lo hizo en el pasado con la actividad rural y manufactureras, entre otras.

Aprovechamos para mencionar el hecho de que circulan rumores de que también se eliminarían aportes patronales en materia de accidentes de trabajo y enfermedades profesionales.

 

2.- Alguien tiene que pagar

Siendo seguro el desfinanciamiento del BPS como consecuencia de las medida anunciadas ¿qué se propone en sustitución de la plata que se dejará de percibir?

Se crea un impuesto del 3% que gravará los artículos importados y las enajenaciones de éstos y nacionales.

Como en los hechos este impuesto supone lo mismo que el IVA, significa que todos los consumidores en vez de pagar el 23% pagarán el 26%.

¿Quiénes serán los más perjudicados? Al igual que lo que sucede con el IVA, los consumidores de menores ingresos.

 

3.- El debate necesario

Desde el Presidente de la República hasta la oposición han manifestado que se está ante una debacle nacional que exige esfuerzos mancomunados, verdaderas políticas de Estado.

Excelente oportunidad entonces para instalar un debate nacional respecto al tema. Lo proponemos.

Aceptamos el desafío. Si hay que asumir la eliminación o reducción de aportes patronales hagámoslo.

Pero demos un paso más, ¿de dónde va a salir la plata sustitutiva para pagar las pasividades, los seguros de paro y de enfermedad y las asignaciones familiares? ¿De aquellos que más tienen, algunos bolsillos grandes, o de quienes menos tienen, infinidad de bolsillos chicos? Este es el tema. Lo demás es cháchara.

Al igual que lo que sucedió en la dictadura de Pinochet, en la que de un plumazo se borraron los aportes patronales, descargando el costo de la seguridad social exclusivamente en los trabajadores, aquí en Uruguay, los sucesivos gobiernos democráticos nos van precipitando a una solución similar a la chilena, sólo que lo han hecho paulatinamente a través de los años.

¿Se animarán los prohombres del gobierno y afines, a sostener ante cualquier cámara de TV, radio, semanario o diario, que de ahora en adelante la seguridad social y cualquier otro tipo de protección social sólo será costeada por los sectores más débiles de la sociedad, los trabajadores, bolsillos chicos, y nunca por los bolsillos grandes? ¿O es que andan buscando como lo quiso el hoy criminal preso Pinochet, que sólo queden las AFAPs y que se vaya al diablo el BPS?

Me gustaría ver a algunos de los sabihondos economistas mandaderos que pululan por nuestras tierras sostener eso en un debate público. Me sacaría el sombrero por ser sincero. Entonces sí, serían más que claras las reglas de juego. Sabríamos a qué atenernos.

Al menos no tendríamos que bancarnos discursos sobre la competitividad, necesaria sin duda, (¿quién puede estar en desacuerdo?) o que la seguridad social es cara o que el Estado es un monstruo a sepultar.

¿O es que no estamos hartos del doble discurso sobre la asistencia financiera al BPS? Por un lado le sacamos plata y por otro decimos que es deficitario. ¡Por favor!

La mentira además de tener patas cortas, en este caso resulta aburrida. Hace más de 30 años que escuchamos lo mismo. Lo dijo Végh Villegas y lo repitió Gil Díaz, ambos en dictadura (resultaba patético ver al último con su voluminosa figura, puntero en mano, pizarrón delante, tratando de explicar lo inexplicable).

Sería bueno volver a mirar aquellas lamentables filmaciones, con marchitas militares de telón musical de fondo, repetidas desde 1973 hasta principios de los 80′ aproximadamente. Luego y hasta fines de 1984, les vino la vergüenza y al menos suprimieron las marchas, de tan triste recuerdo.

Llegó la democracia y siguió el mismo discurso, con los matices del caso. Sólo que ahora eran Zerbino, Braga, Mosca, Bensión, etc., etc.

Por eso lo del título: ¿Quién paga la seguridad social? ¿De dónde sale la plata? ¿De los bolsillos grandes o de los bolsillos chicos? Debatamos.

Como decía Peloduro: «Â¡Ché, decime una cosa, vó só loco o te hacé, eh’!»

Estamos a la espera.

* Integrante del Equipo de Representación de los Trabajadores en el BPS.

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